La Justicia investiga un presunto hecho de abuso sexual sufrido por una joven de 23 años en un descampado en el norte de la ciudad tras ser interceptada por dos individuos en moto. Después del hecho la joven debió someterse a la espera de la burocracia judicial que la tuvo al menos 6 horas sentada en la Unidad Judicial.

Según la información a la que accedió este diario, el hecho ocurrió alrededor de las 6 de la mañana. La joven había salido de uno de los boliches que funcionan en el Alto Fariñango y cuando se trasladaba por la zona de la nueva rotonda de avenida Los Legisladores, en inmediaciones del Circuito de la Vida, fue interceptada por dos sujetos que se trasladaban en una moto.

Presuntamente sin mediar palabras la subieron en el rodado y la llevaron hacia un descampado en donde uno de ellos la ultrajó sexualmente. Tras el hecho la abandonaron en el lugar.

Como pudo la joven salió del lugar y llegó hasta la avenida en donde pasaba un remisero, que al observar el estado de la joven se detuvo y dio aviso a la Policía.

Efectivos de la comisaría Séptima se hicieron presentes en el lugar y la trasladaron hacia la comisaría en donde se solicitó la presencia de los facultativos del SAME, quienes le brindaron asistencia. Desde ese momento se dio participación a la Unidad Judicial Nº7 y la joven radicó la denuncia por lo vivido. El caso fue informado al fiscal en turno, Mauricio Navarro Foressi, quien ordenó el protocolo de abuso.

Indignante

En este sentido y según la información a la que accedió este diario, desde las 6.30 de la mañana que la joven fue asistida por el SAME fue víctima de la burocracia del sistema judicial. Es que habiendo sido víctima de tan grave episodio, debió esperar en la misma Unidad Judicial los procedimientos que exige un hecho de abuso.

Según se conoció, después de realizar la denuncia y relatar en ella lo que ya había contado a los policías que la asistieron, debió esperar que la bioquímica se hiciera presente en el lugar y le realizara la extracción sanguínea. Posteriormente, fue entrevistada por personal de Investigaciones de la Policía, a quien debió relatarle en detalle nuevamente lo experimentado.

Finalmente, y ya alrededor de las 12.30, se hizo presente el médico de Policía a quien también debió narrarle lo que había pasado. En todo momento la joven se encontraba tal y cual había quedado tras el traumático hecho vivido: con todas sus ropas sucias y el miedo y la vergüenza multiplicada por todas las veces que debió exponer lo que sufrió.

Investigación

Hasta el cierre de esta edición no había personas detenidas en relación con el hecho pero el fiscal ordenó una serie de medidas. Determinar si existen cámaras de seguridad en las inmediaciones. En tanto se tomó testimonio al remisero que auxilió a la joven.