Hasta hace poco, cuando pensábamos en implantes relacionábamos el término con los marcapasos, prótesis o caderas ortopédicas, no obstante, los tiempos cambian y los conceptos de salud y tecnología cada vez más ligados. El término de bioimplante se ha ampliado a causa del movimiento cultural e intelectual denominado como transhumanismo, ya que posee la intención de mejorar el cuerpo para ser algo diferente al género humano, pero ¿de qué va esta corriente que está relacionada con los ‘biohackers’?

Para empezar, el biohacking es una tendencia científica que nace a partir del movimiento transhumanismo que consiste en buscar una transformación y mejora del ser humano mediante el uso de varias tecnologías. En pocas palabras y para que lo entiendas mejor, al igual que un informático puede hackear un sistema electrónico para añadir nuevas funciones que no están diseñadas, los biohackers modifican el cuerpo humano para otorgar diferentes capacidades al organismo. Puede parecer algo difícil de entender, pero en verdad no lo es.

Básicamente, se trata de ser la mejor versión de sí mismo con el objetivo de controlar el cuerpo y la mente para perfeccionar la salud, prevenir enfermedades y tener una mayor calidad de vida a largo plazo, así que, ¿es verdad que podríamos decir que nos vamos a transformar en ‘superhumanos’? A pesar de que el biohacking puede generar cierto debate, estos hackers de la anatomía emplean la ingeniería genética y dispositivos electrónicos para modificar el cuerpo de una persona.

Si te sigue resultando bastante extraño este concepto, debes saber que Michael Jackson fue uno de los primeros biohackers famosos que empleaba cámaras de oxígeno para vivir durante más tiempo y con una mayor calidad de vida gracias al uso de la tecnología, además, otras celebridades son el millonario Richard Branson o el supercoach y escritor Tony Robbins.

¿Cómo puedo ser un biohacker?

Isaac García, mánager del área fitness & salud de Puente Romano Resort (Marbella) y fundador de IG Deporte y Salud (Écija, Sevilla), explicaba para el periódico El Mundo que el primer paso es saber de dónde se parte y averiguar el nivel físico y emocional de cada uno. De esta manera, se acude a un especialista para realizar un control de todas las funciones implicadas en el movimiento mediante estudios físicos o test de biofeedback, así pues, con la ayuda de un entrenador se podría ganar un equilibrio para mejorar la salud.

¿Podríamos decir adiós a la inyección de insulina gracias a los biohackers?

Miles y miles de personas en el mundo poseen diabetes y gracias a la insulina, se pueden salvar sus vidas todos los años, pero desafortunadamente, su precio se ha disparado en los últimos años. Por ello, Open Insulin Foundation, una organización dedicada a proporcionar un modelo asequible de la producción de insulina, está tratando de que sea accesible para cualquier persona.

Este grupo de científicos aplican la ingeniería inversa para crear un producto sin patente con el fin de distribuirla más barata, considerando que pueden reducir su precio hasta un 98%, además, dicho producto final es un fármaco biológico. Quién sabe, a lo mejor el día de mañana ya no hace falta pincharse insulina para que la glucosa penetre en las células con la finalidad de que pueda ser utilizada como fuente de energía.

Existe un caso en el que se pretendía ser un cyborg

Si estás pensando en que podrías convertirte en el superhéroe ficticio que aparece en los cómics de DC, lamentablemente he de decirte que estás equivocado porque nunca llegarás a tener la apariencia de un humano convertido en cyborg. Aunque si no sabes de qué estoy hablando, el término se refiere a una criatura compuesta de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos.

No hay nada imposible, la verdad, por eso existe el caso de Lepht, una joven biohacker británica que se implantó hasta 50 chips en el cuerpo y varios imanes para llegar a tener una mejor calidad de vida. Si te estás imaginando en tu cabeza a una persona rodeada de magnetita vas por el buen camino, debido a que la chica lleva desde imanes en los dedos que le permiten sentir la distancia entre sus manos y objetos de alrededor, hasta un chip instalado en la mano que le otorga pagar sin emplear la tarjeta de crédito. Una auténtica pasada, la verdad.

En una entrevista para la BBC, Lepht afirma que su primer experimento quirúrgico tuvo lugar en 2007 en el que se compró un chip digital, un lector por Internet y unos instrumentos médicos estériles para que una amiga suya que estaba estudiando medicina le hiciese la incisión. Desde entonces, la joven se ha ido insertando chips en su cuerpo para adquirir un sexto sentido con el fin de que otros biohackers puedan aprovechar su cuerpo en un futuro.

Lepht aclara que son actos voluntarios y ejerce su propio control.
Lepht aclara que son actos voluntarios y ejerce su propio control.
BBC

Otros casos de biohacking

Liviu Babitz posee un implante electrónico insertado en su tórax llamado ‘North Sense’ que incluye una brújula en forma de chip y con conexión Bluetooth para tener un sistema de navegación completo. Asimismo, se trata del responsable del diseño del implante y afirmó en una entrevista para la BBC que “si caminas por la calle mirando el móvil, quieres ir a lugar, pero no tienes ni idea de lo que ocurre a tu alrededor porque estabas mirando la pantalla, ahora puedes navegar como si fueras un pájaro y sabes en cada momento dónde estás exactamente”.

Por otro lado, Rich Lee es un biohacker que hace modificaciones extremas en el cuerpo: en sus dedos tiene imanes y dos chips NFC que pueden programarse para ver páginas webs o abrir puertas, posee un chip en su antebrazo que monitorea su temperatura corporal e implantes de auriculares en sus oídos. Él mismo reconoció para la BBC que realiza dichos experimentos en casa, teniendo en cuenta que podría llegar a perder la vida.

A la izquierda, Liviu Babitz. A la derecha, Rich Lee.
A la izquierda, Liviu Babitz. A la derecha, Rich Lee.
BBC

Si quieres ser un biohacker, debes saber previamente cuál es el límite para modificar de tu cuerpo, además, debes contactar con profesionales para que tu vida no corra peligro. Al fin y al cabo, usamos la tecnología para hackear los problemas que generamos con nuestra mente como con el propio Internet, aunque personalmente, recomiendo que uses los ‘hacks’ más naturales para que no sufras daños por las implantaciones de dispositivos.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.