Pablo Vega, abogado especialista en delitos informáticos, dio a conocer que en los últimos meses se ha registrado un importante incremento en estafas de esta índole.

Explicó que las víctimas principales son personas mayores que aceptan solicitudes de amistad o bajan aplicaciones mediante las que ceden sus datos bancarios personales que ayudan a los delincuentes a lograr su cometido.

“Hemos tenido una gran asiduidad de gente que ha sufrido la sustracción de sus datos, por ejemplo, los datos bancarios luego de que bajaran en sus teléfonos la banca móvil o el ‘home banking’”, explicó el letrado en Catamarca Radio TV.

En este sentido, Vega indicó que en muchos casos, personas de más de 50 o 60 años o adolescentes bajan a sus dispositivos aplicaciones desconocidas, y cuando éstas les solicitan permiso presionan “continuar”, sin medir las consecuencias.

“Estas aplicaciones piden el acceso a tus contactos o tus informes, y allí se produce el ciberdelito. Han aparecido casos de personas que recibieron una solicitud de amistad, que también le pide a la persona permiso para que comparta sus datos. Cuando le da el ‘ok’, le da el acceso a determinada información que está en el teléfono, que puede ser el puntapié inicial de un delito”.

“Lo que les pedimos a los usuarios es que lean bien qué es lo que van a bajar. Todas las aplicaciones tienen su ranking en estrellas, lo que da la pauta para saber si es confiable o no. Que vean, lean bien”, sugirió Vega.

 

Responsabilidad

“La seguridad pasa por nosotros mismos y nosotros somos los que entregamos la información  y quedamos atrapados en este sistema perverso que es internet. Hoy por hoy, no saber usarlo es lo peligroso”, advirtió el especialista.

Al abogado, a su vez, indicó: “Estadísticamente es impresionante la cantidad de delitos que se dan y de la forma en que han crecido en Catamarca”.

 

Modalidad delictiva

Como ejemplo de información que se comparte en redes sociales de manera inocente, pero que puede brindar herramientas a un ladrón, el letrado explicó: “Recientemente se ha desbaratado una banda que trabajaba desde un lugar de reclusión (cárcel), que accedía a cuentas de Facebook y a través de publicaciones de las fotos que una familia hacía en sus cuentas (veían las publicaciones de los padres e hijos, por ejemplo) usaban esa información. Iban diagramando un plano de la casa, y ese plano iba a una red delictiva que ya tenía un croquis de la vivienda para saber por dónde ingresar. A la vez, podían conocer si estas personas poseían objetos de valor”.

Vega advirtió finalmente que hay que extremar el cuidado de lo que se publica y comparte en las redes sociales.