Hoy, se cumple el primer año de la gestión del gobernador Raúl Jalil al frente de la Provincia. Fueron 12 meses marcados principalmente por la pandemia de COVID-19, que modificó por completo lo planificado en su momento por el Gobierno, pero aún así hubo espacio para que el mandatario provincial avance con importantes, y en muchos casos polémicas, reformas en diferentes áreas del Estado.
La relación con la oposición fue cambiante, con momentos de mayor diálogo y acuerdo, como fue el inicio de la cuarentena, pero a medida que fueron avanzando los meses, se generó un ida y vuelta con grandes desencuentros en la Cámara de Diputados, aunque también con algunos acuerdos que le permitieron avanzar con propuestas legislativas, como la modificación de Capresca, que se convirtió en la Caja de Crédito y Prestaciones Provincial (fue  un DNU ratificado con posterioridad por los diputados con apoyo de la oposición), la declaración de la Emergencia Hídrica o la autorización para ampliar el monto fijado para contraer deuda, instrumento que finalmente no fue utilizado por la Provincia.
Quizás, uno de los momentos de mayor tensión con la oposición fue cuando el Ejecutivo confeccionó un paquete de Decretos de Necesidad y Urgencia, entre los cuales se encontraban algunos proyectos que ya tenían un importante avance en Diputados, pero que el oficialismo decidió no acordar modificaciones y establecerlos a través de los DNU que luego fueron ratificados por la Legislatura.
De esos 11 DNUs, solo 4 fueron acompañados por la oposición. Allí, se incluyó la modificación de la ley del IPV, la ley de Vialidad Provincial, la creción del ARCA (a cargo de Rentas, Catastro y el Registro de la Propiedad), se creó un nuevo régimen de coparticipación municipal, un nuevo marco para la distribución de regalías mineras, entre otras.
Pero el momento más tenso en la relación con la oposición fue cuando en una sesión, que la mayoría de los legisladores opositores se ausentaron, el oficialismo avanzó con las dos reformas que más revuelo generaron. Se trató de la ampliación de la Corte de Justicia de 5 miembros a 7 (asumieron Fabiana Gómez y Hernán Martel) y la derogación del Consejo de la Magistratura, que fue reemplazado luego por la Comisión evaluadora para la selección de magistrados, creada por decreto del Ejecutivo.
Pero las reformas planteadas por Jalil no se detuvieron y en el período de sesiones extraordinarias buscará la aprobación del  proyecto de Ley Modificación del Código de Procedimientos Mineros y, probablemente, la denominada Reforma del Estado.
Esta última iniciativa del Ejecutivo fue una de las que mayores rechazos recogió, sobre todo por parte de los gremios que sostenían que se atentaba contra derechos de los trabajadores del Estado provincial. Por este motivo, se suspendió su tratamiento en la Cámara Baja y se convocó al COPES para que elabore una propuesta sobre el proyecto, el que será entregado hoy al ministro de Gobierno, Jorge Moreno.
Una de las reformas sobre las que Jalil debió dar marcha atrás en este año fue el traspaso de los Institutos de Educación Superior (IES) desde el Ministerio de Educación al Ministerio de Ciencias e Innovación Tecnológica. El rechazo de la comunidad educativa fue tal, que tras insistir con la modificación, finalmente el gobernador anunció que no se concretará al traspaso de los IES.

Pandemia 
Sin dudas, la pandemia atravesó la mayor parte del primer año de gestión de Raúl Jalil. Las fuertes restricciones aplicadas desde un comienzo generaron con el paso del tiempo muchas discusiones con el sector privado, que debió hacer frente a una caída enorme de sus ingresos, ante las prohibiciones establecidas en las diferentes fases del ASPO y DISPO.
Sin embargo, la gestión de la pandemia, al menos en el aspecto sanitario, fue valorada no solo por la mayor parte de la oposición, sino también a nivel nacional. Catamarca fue pionera en algunas medidas, como los controles en los ingresos y el uso obligatorio del barbijo. Incluso, fue la última provincia en registrar un caso positivo de coronavirus y una de las que cuenta con menor números de contagios y muertes en la actualidad.
Además, en el edificio del CIIC, se creó el Hospital “Dr. Carlos G. Malbrán”, destinado a atender a los pacientes de COVID-19 de la provincia, que necesiten un mayor control durante su enfermedad.