Entorpecimiento
Finalmente, en los fundamentos los fiscales enumeran los momentos en los cuales Morales habría actuado en intentos de entorpecer la investigación.
Marcaron que «el 31 de octubre de 2021, mientras se desarrollaba el registro domiciliario de la vivienda de Frías, el letrado se hizo presente espontáneamente, aduciendo ser el abogado defensor del nombrado y de Marco Antonio Rearte, circunstancia que revela su conocimiento de las medidas que se encontraban en desarrollo y su intención de estar cerca de los procedimientos a los efectos de ejercer un control de los mismos».
«Luego -conforme surgió de la indagatoria de Frías y luego fue confirmado por las autoridades correspondientes- Morales se hizo presente en el lugar de detención de éste, conforme declaró Frías, el letrado expresamente le solicitó que no lo involucrara, cuestión que fue desestimada por el magistrado en el auto recurrido al tratar la detención solicitada».
En otro punto indican que «además de ello y a modo de seguir presionando y entorpeciendo la investigación, Morales presentó una prueba donde a través de una comunicación telefónica con uno de sus clientes, llamado Paradi -quien se encuentra detenido- consigue volver a tener comunicación con Frías, el cual no era su cliente y estaba por declarar como arrepentido -lo que finalmente sucedió-«.
La causa
En noviembre de 2021, Morales fue indagado por la supuesta vinculación a una banda de narcotraficantes integrada por Sebastián “La Chancha” Frías, Marco Rearte, entre otros.
La causa tiene procesados a Sebastián «La Chancha» Frías, Marco Rearte, Ramón Gastón Emiliano “Carozín” Baigorrí y Roque Luis del Valle “La Bestia” Vizcarra, Pablo «Piquinino» Frías (hermano de «La Chancha”), Emilse Elizabeth Aráoz y Gabriel Lazarte.
En marzo del año pasado se presentó espontáneamente el octavo implicado. Se trata de Marco Soruco, quien fue indagado en la sede del Juzgado Federal.



