Un joven de 21 años permanecía hasta al cierre de esta edición internado en grave estado de salud, producto de las gravísimas lesiones que sufrió al caer de un segundo piso. La Justicia y personal de la División Homicidios receptaron testimonios a los jóvenes que acompañaban a la víctima, determinando que el hecho se trató de un lamentable accidente.
Fuentes policiales y judiciales consultadas por LA UNIÓN informaron que, pasadas las 0.30 de la madrugada de ayer, la policía fue alertada a través de un llamado telefónico que en el barrio El Milagro, pasaje Santa María al 455, había una persona inconsciente.
Al lugar se dirigió de inmediato el móvil de la Comisaría Cuarta, quienes al arribar se entrevistaron con un colega, quien dijo ser el propietario de la vivienda en cuestión, el que los acompañó a un patio interno del inmueble, en donde observaron en el suelo, tendido, inmóvil, a un joven de 21 años, quien fue identificado como Joel Abelardo Pacheco -hermano de un suboficial de la Policía de la Provincia- quien estaba inconsciente y con signos vitales bajos. De inmediato, los efectivos convocaron al personal del SAME, mientras le brindaban los primeros auxilios, lográndolo compensar hasta el arribo de la unidad de salud.
Finalmente, el joven fue llevado al Hospital San Juan Bautista, donde permanece internado en la Terapia Intensiva con traumatismos de cráneo grave y traumatismo de pelvis.

Investigación 
En cuanto al hecho, el propietario de la vivienda, quien estaba acompañado de otro joven, contaron al personal de la División Homicidios, quienes fueron convocados para la escena del hecho por el fiscal Jonathan Felzstyna para conocer en detalle lo sucedido, que con Pacheco habrían estado consumiendo algunas bebidas momentos previos al accidente en el interior del departamento del segundo piso.
En un determinado momento, el dueño de la casa se dirigió al baño y su otro amigo salió a la terraza a hablar por teléfono, según manifestaron a los investigadores. Al cabo de unos minutos, no encontraron a Pacheco, por lo que al salir al balcón y observar al piso vieron a su amigo tendido, inmóvil, en un charco de sangre.
Según trascendió, ninguno de los jóvenes con los que estaba la víctima observó el momento justo cuando este se precipitó al vacío y cayó desde el segundo piso.
En el lugar de hecho trabajaron también los peritos y la bioquímica a solicitud del fiscal, estableciéndose, en principio, a razón de los testimonios y otras pruebas recogidas por los investigadores, que el hecho sería un accidente.