Las cafeterías, como el resto de los establecimientos gastronómicos, volvieron a
trabajar sin la posibilidad de recibir a clientes en las mesas en los locales por la
restricción de la Etapa Roja. Y en este contexto, apostaron a reinventarse para que
las ventas no caigan en su totalidad.
En Le Club, un café ubicado en pleno microcentro de la Capital, colocaron –
nuevamente– una mesa al aire libre para ofrecer sus productos, promocionarse y
también ampliaron su carta. De esta manera, empezaron a ofrecer empanadas y
también pizzetas a quienes circulan en el centro al mediodía. Claudia Castro,
encargada de Le Club, comentó a El Esquiú.com que “como nos quedamos al
mediodía y el comercio está dando vueltas todo el día, incorporamos empanadas al
horno y las pizzetas que son algo más práctico para llevar. Tuvimos que ampliar, nos
vimos obligados. Son cosas que nosotros no manejábamos y no elegíamos hacer
pero te tenés que acomodar y tenés que aprender”. Castro, además, destacó que
continúan ofreciendo los productos de cafetería al paso.
En Café Cacán, otro local ubicado entre las calles principales del centro, también
colocaron una mesa con productos en la entrada. Agustín Amorena, uno de los
emprendedores a cargo del café, mencionó que “para cafeterías es como un poco
más difícil, pero nos pudimos reinventar un poco con algunas cosas de pastelería y la
gente lo aceptó y le gustó”.
Amorena destacó que “la gente por suerte nos apoya, tenemos un buen respaldo del
público, al estar dentro del centro la gente pasa y se compra un café o un budín y por
lo menos no hace que caigan a cero las ventas, que es lo importante”.