El acceso a Internet se ha convertido en algo esencial en la actualidad. De hecho, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución para la “promoción, protección y disfrute de los derechos humanos en Interneten 2016.

La Ley General de Telecomunicaciones en España establezca que cualquier usuario final, independientemente de su localización geográfica, tiene derecho a obtener una conexión a la red pública que le permita acceder de forma funcional a Internet. Sin embargo, no toda conexión a Internet es de calidad.

Según datos de un informe de cobertura de banda ancha publicado por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de 2020, un 13,4% de las zonas rurales en España no contaban con al menos 30 Mbps de velocidad para navegar por Internet. Esto no cumple con el objetivo estatal de ofrecer un Internet de banda ancha al 90% de ciudadanos rurales que estaba previsto para el 1 de enero de 2020.

La estrategia de España Digital 2025 en la que varios organismos público-privados del país colaboran con la Unión Europea pretenden cambiar esta situación. En su agenda se contempla una serie de reformas estructurales que cuentan con una inversión pública y privada de unos 70.000 millones de euros.

El teletrabajo con incentivos para evitar la despoblación rural en Europa

La zona rural de España no es la única afectada por la despoblación. En todo el viejo continente, cada vez son más los habitantes que deciden mudarse. Sin embargo, en el último año ha habido un auge del teletrabajo, lo cual ha animado a mucho a regresar a los pueblos. Pero hay un problema: la conexión a Internet.

Para solventar este inconveniente, muchos países europeos ofrecen otros incentivos para que los ciudadanos opten por alejarse de las grandes ciudades y les den una oportunidad a los pequeños municipios.

Santa Fiora se caracteriza por sus casas de piedra tostada y tejas rojizas.
Santa Fiora se caracteriza por sus casas de piedra tostada y tejas rojizas.
Sailko

En Italia está el caso de Santa Fiora, una localidad de la Toscana de menos de 3.000 habitantes. Allí, ofrecen hasta 200 euros al mes a aquellos que se trasladen a una de sus preciosas casas de piedra tostada y tejas rojizas. Este dinero sería una ayuda para pagar el 50% del alquiler en Santa Fiora, donde los precios suelen rondar los 300-500 €.

Para recibir esta bonificación, el ciudadano interesado debe corroborar que puede teletrabajar con un certificado firmado por su empresa o un documento que justifique que es autónomo. Con esto, le otorgarán una subvención con un periodo máximo de 6 meses.

Por otro lado, en Irlanda han creado un proyecto llamado ‘Ludgate’ para atraer a varios ciudadanos a pueblos de la región West Cork. Allí, los espacios de trabajo cuestan unos 180 euros al mes, un precio mucho más reducido que lo que cuesta en Dublín, la capital del país.

Francia también cuenta con un pueblo que está tratando de reactivar su economía. El municipio en cuestión es Lormes y se sitúa en la región Borgoña, en pleno Parque Natural de Le Morvan. En su campaña, animan a los trabajadores a mudarse a la localidad, denominándola la “Petite ville du futur”, que significa ‘la pequeña ciudad del futuro’ en francés.

El pueblo francés se muestra con una economía activa.
El pueblo francés se muestra con una economía activa.
La commune de Lormes s’active

Los pueblos de España no se quedan atrás

En España también existen numerosas iniciativas rurales que combaten la despoblación de los pueblos. En Artieda (Aragón), un municipio de unos 80 habitantes, han puesto en marcha un proyecto piloto con el que buscan atraer a trabajadores en remoto.

La localidad ha creado un espacio de coworking y dan la posibilidad de vivir durante tres semanas de forma gratuita en el territorio a 10 profesionales de diferentes sectores. El propósito es que, durante este periodo de prueba, los trabajadores se decanten por la vida rural y decidan mudarse ahí definitivamente.

En Ansó (Aragón), un pueblo de 400 habitantes, han rehabilitado casas para que varios teletrabajadores puedan vivir allí de forma barata. Pretenden construir un coworking como Artieda y están trabajando en la instalación de fibra óptica.

Otros municipios como Jabaloyas (Teruel), Grajera (Segovia) o Caracuel de Calatrava (Ciudad Real) centran su oferta en alquileres baratos y empleos para quienes se muden allí. Mientras que otros ponen el foco en conexión de alta velocidad y pisos más económicos, como por ejemplo Parada de Sil, un pueblo de 600 habitantes de Ourense que ofrece arrendamientos por 150 euros al mes.

Existen muchas otras localidades que dan este tipo de ventajas, por mencionar algunas tenemos A Mariña Lucense (Lugo), Alfarnate (Málaga), Campasero (Valladolid), Fortiveros (Ávila), Jubrique (Málaga), Rabé de las Calzadas (Burgos) o Villayón (Asturias), donde el alquiler de una vivienda cuesta menos de 200 euros.

En la página web ‘Vente a vivir a un pueblo’ se pueden consultar todos esos municipios rurales.

Vente a vivir a un pueblo

Vente a vivir a un pueblo es una plataforma que ofrece una lista de distintas pequeñas localidades españolas con sus ventajas para que los urbanitas decidan mudarse allí.

Para encontrar el municipio rural perfecto para cada individuo, dan la opción de seleccionar la distancia con las grandes ciudades, la ubicación y el número de habitantes. Asimismo, permite filtrar la búsqueda eligiendo el tipo de conectividad que se quiere tener o los medios de transporte que se pueden usar para viajar a otros lugares.

Este es Alejandro Hernández, uno de los impulsores de Ruralmind.
Este es Alejandro Hernández, uno de los impulsores de Ruralmind.
Business Insider

El concurso para evitar la España vaciada

Ruralmind se trata de un reality show que se emitirá en Twitch y YouTube del 13 al 31 de octubre con el propósito de “dar una visión moderna del mundo rural”. En él, competirán unos 40 emprendedores rurales que presentarán sus ideas de negocios para la España vaciada.

El concurso se llevará a cabo en tres zonas rurales del país: Santa Eulalia de Gallego (Zaragoza, Aragón), Villarrín de Campos (Zamora, Castilla y León) y Villanueva de los Infantes (Ciudad Real, Castilla-La Mancha).

Cada uno de los pueblos en los que se celebre Ruralmind contará con un ganador que obtendrá un premio de 3.000 euros. Además, uno de los 3 municipios recibirá 2.000 euros para ofrecer a uno de los 40 emprendedores para que ejecute su idea de negocio.

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