La iniciativa del diputado oficialista Armando Zavaleta (FJPV) para modificar el régimen legal del notariado -ley 3.843- y que los escribanos provinciales no vean limitado su registro para ejercer su profesión, ya cuenta con el respaldo por parte de los profesionales.
En los últimos días, el legislador se reunió con profesionales interesados en el proyecto. Fue el caso de las letradas y escribanas Vilma Alcázar y Mónica Salman.
Ambas, en diálogo con este medio, comentaron que fueron invitadas por el diputado a participar del debate de la iniciativa.
Diputado Armando Zavaleta, Escribanos CatamarcaAlcázar mencionó que el objetivo del encuentro se debió a que se busca mejorar, ampliar y sugerir los alcances de la iniciativa “conforme se observa desde la profesión de escribanos”.
Por su parte, Salman remarcó que están de acuerdo “en la esencia del proyecto, que es la liberación del ejercicio profesional de la escribanía”.
Según explicaron las profesionales, existen varias ideas “conforme las nuevas necesidades que existen en la sociedad”.
En este orden, Alcazar ilustró que “con la sanción del nuevo código se dio mayor tarea a los escribanos”. Es que, por ejemplo, “ahora los contratos prematrimoniales se tienen que hacer por escritura pública, sin perjuicio de que el juicio de divorcio vaya por tribunales”.
En base a abrir el juego a los escribanos como lo propone Zavaleta, las profesionales rescataron que “hay una diversidad de transacciones en las que se requiere las escrituras públicas para que queden legitimadas como tales”.
Por ello, apuntaron que “con el crecimiento demográfico que existe, es una forma de difundir una actividad que no tiene por qué ser elitista ni tener un estatus distinto a cualquier otra profesión”.
Además, Alcázar apuntó que se debe evaluar la necesidad de establecer “el acceso a la escribanía pública gratuita, de la misma forma que el ciudadano tiene un defensor oficial en lo civil y lo penal”.
Sujeta de una base de proyección estadística, Salman señaló que la población de Catamarca es de 400 mil habitantes aproximadamente.
Así, en el territorio provincial “tenemos 32 registros de los cuales hay 66 escribanos”. Sin embargo, advirtió que “no es porque haya más registros, sino que están adscriptos hijos, sobrinos, en definitiva, familiares”.
Ambas letradas y profesionales notariales manifestaron al unísono que “se van heredando”.
“Entonces, los que no tienen un familiar están desprovistos de participar o entrar a la contienda de acceder a un registro”, puntualizó Salman, acotando que de avanzar el proyecto “sería también una fuente de trabajo”.
Por su parte, Alcázar mencionó que en la última reunión con sus pares y el legislador, “el decano de la Facultad de Derecho envió tres representantes”, lo que puede leerse como que “está apoyando el proyecto del diputado”.
La interpretación viene atada con la realidad: “La casa de altos estudios brinda a la sociedad profesionales para que se desempeñen pero se encuentran con la valla de que hay un número clausus”.
“La transformación en la profesión está pero como es de elite, es inalcanzable”, contempló Alcázar, agregando que así existe “un estatus interpuesto que se debe eliminar”.
Finalmente, Alcázar comentó que tenía conocimiento sobre la posición del Colegio de Escribanos: “Sabemos que presentó una nota, con el asesoramiento de un reconocido colega, oponiéndose a su mayoría y tratando de desconocedor al diputado”.


