
A primeras horas de la mañana del domingo 21 de junio, Día del Padre, se celebró la Santa Misa rogando por el eterno descanso de los papás fallecidos, en la Capilla de la Resurrección y Nuestra Señora de Guadalupe del cementerio municipal Fray Mamerto Esquiú, en Capital.
Un buen número de fieles se reunió en torno a la Eucaristía, presidida por el padre Héctor Moreno, capellán del cementerio municipal, quien en su homilía, luego de reflexionar sobre la Palabra de Dios proclamada, manifestó que “Jesús ha revelado de una manera plena la paternidad de Dios, nos dice que Dios es nuestro Padre y que Él cuida con amor de cada uno de nosotros que somos sus hijos. La oración de la Iglesia de este día es una invitación a tener una fe valiente, con confianza en ese Dios que es Padre, y un Padre providente, nunca abandona”.
Luego manifestó que “de Dios procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, las paternidades humanas son falibles, la de Dios no. Y por eso, en este día en que conmemoramos esta jornada tan especial dedicada a los padres, miremos al Cielo y recibamos ese conocimiento que Jesús nos da de ese Dios maravilloso que es nuestro Padre. Y a ese Padre, que es origen y fuente de todo, le pidamos por los padres que peregrinan en el mundo y que son sus colaboradores, no tan solo en la obra de la creación, sino también en la obra de la redención. Y también le pidamos por aquellos que ya partieron de este mundo. Que ésa sea nuestra súplica”.
Al concluir la celebración eucarística, el sacerdote invitó a los fieles a trasladarse hasta el ingreso a la necrópolis local, donde se encuentra ubicada la imagen del Cristo Resucitado, para rezar por todos los padres difuntos, luego de lo cual les impartió la bendición. Este momento fue rubricado con un aplauso para todos los papás presentes y para aquellos que ya no están a nuestro lado.



