Verónica Silva, en diálogo con El Esquiú.com, contó lo que dijo  la menor de cinco años, hija de María Celeste Silva (22), la joven que murió junto a su hijo de un año luego del incendio intencional de su precaria vivienda ocurrido el pasado 27 de noviembre en el barrio Ribera del Valle.
“Jorge (por Burgos, el único imputado por el doble crimen) le tiró papelitos con fuego y le quemó la casita a mi mamá”, fue el crudo relato de la niña que junto a su hermana fue rescatada por un vecino de 16 años en la fatídica madrugada.
El crudo relato fue reproducido por la hermana y tía de las víctimas en una entrevista a este medio. Aunque todavía no se realizó la cámara Gesell a las niñas de cinco y seis años, se pudo conocer que la menor de las supervivientes al aberrante hecho sería la única testigo presencial del hecho.
En este sentido, Silva comentó que por recomendación de los psicólogos que asisten a las menores, todavía las hijas de María Celeste no saben lo que sucedió con su mamá y su hermanito de 18 meses.
De acuerdo a los detalles que habría manifestado la pequeña de cinco años, Burgos andaba con una caja de vino en la mano y habría arrojado los papeles con fuego encendido en el interior de la precaria vivienda de chapa por el único ventiluz que poseía la casilla.
Esto, según fuentes consultadas, confirma lo que adelantó este medio en ediciones anteriores sobre las conclusiones de la pericia del especialista en siniestros de los Bomberos de la Policía provincial acerca de que el foco ígneo se inició en uno de los colchones por un elemento combustible, que coincide con la ubicación del ventiluz del inmueble.

“Ella se dormía fuerte”
En cuanto a las horas previas al trágico desenlace, las hermanas de la víctima contaron que “como nunca, ella estuvo jugando toda la tarde con sus hijas en la fiesta de comunión a la que había sido invitada toda la familia en la localidad de Huillapima. Estaba muy cansada y con mucho miedo, pero ella se dormía fuerte”.
Según los testimonios y las fuentes judiciales consultadas, estiman que la joven madre se habría encerrado con candado en la vivienda debido al temor que tenía por su seguridad y que debido al cansancio por la jornada extenuante no habría podido advertir que la vivienda se incendiaba hasta que ya el fuego estaba avanzado.

“Sentía mucho miedo”
Aquella noche, María Celeste, según expresó su hermana, habría llamado a una tía de la localidad capayense antes mencionada y le había consultado la posibilidad de ir a pernoctar en su domicilio.
“Ella jamás le había pedido eso a mi tía, por eso no nos imaginamos el miedo que le tenía”, relataron las jóvenes, lo que daría cuenta del grado de violencia a la que habría sido sometida la víctima.
Además, señalaron que la persona para la que Silva trabajaba manifestó que los días antes ya la notaba preocupada, con miedo; incluso mencionaron que Burgos la habría seguido cuando ella salía de trabajar.

“Ella lo amaba”
Según las hermanas de la víctima, el nivel de violencia fue creciendo a lo largo de los tres años que duró la relación: “En las primeras peleas él volvía a ‘hacerse el gato’ y le pedía perdón, luego la amenazaba todo el tiempo, pero las últimas semanas ya la comenzamos a ver a mi hermana con los brazos morados”.
“Siempre luchó para sus hijos, él era sólo para ‘Gonza’ (hijo del imputado, que también falleció en el incendio), pero mi hermana salió adelante con sus hijas y estaba con él porque realmente lo amaba”, lamentó Verónica.

Sobre las otras relaciones 
Respecto a las relaciones anteriores de Silva, las hermanas de la víctima manifestaron que ambas terminaron sin conflictos y “si bien no se portaban como padres ejemplares, sí venía a verlas a las chiquitas y se hacían cargo de las cosas que necesitaban”.
“Nosotros sabemos que fue él, por eso queremos que pague, que se pudra en la cárcel. No tiene perdón de Dios lo que hizo”, remarcó Verónica entre sollozos.
Vale destacar que la coartada sostenida por la defensa (la cual afirma que Burgos estaba aquella noche con familiares y plantea la posible participación de un tercero que podría incluso haber sido una ex pareja de Silva) fue descartada por las hermanas, quienes expresaron que “no tenían motivos para hacer una cosa así”.
Las hermanas de Silva adelantaron que se constituirán como querellantes en la causa.

Testigos de la defensa 
Cabe recordar que esta semana comenzarían a desfilar los testigos de la defensa, quienes pretenden dar fe sobre la versión mantenida desde la tutela legal de Burgos.
Además, ayer se solicitó una pericia psiquiátrica para el acusado, ya que se considera que el joven que permanece detenido por el brutal crimen estaría atravesando problemas mentales que le dificultarían comprender la criminalidad de sus actos.
“Queremos descartar este aspecto. Es por ello que solicitaremos al fiscal, siempre con el objetivo de averiguar la verdad real de los hechos”, añadió Vera Araoz.

Pericias al héroe 
Paralelamente, también se conoció que pidieron pericias físicas al adolescente de 16 años que rescató a las dos nenas del incendio que terminó con la vida de su madre y su hermanito.
“Lo que busca esta defensa es saber si es que las rescató como lo hizo y si es que tiene marcas en su cuerpo producto de la temperatura que había en el lugar supuestamente al momento del incendio”, comentó el letrado.

El embarazo de Silva
Cabe recordar que el 6 de junio del año pasado en su último parto Silva pidió someterse a la cirugía para evitar futuros embarazos, por lo que descartaron que al momento de su muerte haya atravesado un estado de gravidez.
Sobre este tema, la hermana de Silva mencionó que la joven madre cursó sus tres embarazos en buen estado de salud, por lo que suponen que si la víctima manifestó a una amiga un hipotético embarazo fue debido a un retraso o simplemente para evitar que Burgos la agrediera físicamente.

Cámara Gesell 
En cuando a la cámara Gesell a la que se someterá a las niñas, fuentes judiciales consultadas mencionaron que podría ser esta semana, pero que teniendo en cuenta la gravedad del hecho el Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) adelantaría el turno.

Hecho
El lunes 27 de noviembre a las 3.30 de la madrugada, según fuentes de Relaciones Institucionales, una precaria vivienda del barrio Ribera del Valle, ubicado detrás del ex hotel Sussex, comenzó a arder. Cuando acudió personal policial y pudieron extinguir las llamas, se advirtió que en el interior yacía sin vida María Celeste Silva (22) y su hijo de un año.
La autopsia arrojó en su conclusión que Silva y su pequeño hijo murieron producto de un paro cardiorrespiratorio por inhalación de monóxido de carbono.

Imputación 
Por este hecho Burgos está acusado de “homicidio triplemente calificado por el vínculo, alevosía y femicidio (por la muerte de Celeste); homicidio doblemente calificado por vínculo y alevosía (por la muerte del bebé de un año) y homicidio doblemente calificado por el vínculo y alevosía en grado de tentativa, en dos hechos” (por las hijas de la joven), todo en concurso real.

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