SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, tiene muchos frentes abiertos. Entre ellos, uno de los más conocidos es Starlink: su proyecto para ofrecer internet satelital y conectar así los lugares más recónditos mediante banda ancha. Conexión de alta velocidad desde cualquier punto del planeta.

El internet satelital de SpaceX ya está disponible para los primeros betatesters.

A finales del mes de octubre, tras una beta privada para empleados -que afirman mostró “buenos resultados tanto en latencia como en velocidades de descarga”-, Starlink arrancó su servicios de forma pública. Una versión beta a la que “solo unos pocos privilegiados” tenían acceso, principalmente en el norte de Estados Unidos y en Canadá.

Ahora, la compañía está expandiendo esta prueba pública a nivel internacional y ofreciendo acceso temprano al servicio en Reino Unido. El siguiente paso puede que sea traerlo a España, ya que los registros públicos muestran que SpaceX ha registrado subsidiarias de Starlink en nuestro país -así como en muchos otros: Austria, Australia, Argentina, Brasil, Francia, Chile, Colombia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Filipinas y Sudáfrica-.

El mapa filtra los resultados por fecha, por lo que puedes ver todos los satélites o solo los de cada lanzamiento.

“A principios de este mes ampliamos nuestro programa ‘Better than Nothing Beta’ para incluir a clientes del otro lado del charco, en Reino Unido”, dijo el ingeniero líder de fabricación de SpaceX, Jessie Anderson, el pasado miércoles durante el lanzamiento de un nuevo paquete de 60 satélites -con el que suma un total de 17 envíos-.

Y añadía: “En Estados Unidos y Canadá, y ahora en Reino Unido, estamos enfocados en áreas rurales y remotas donde no hay fácil acceso a fibra o cable”.

Anderson señaló que, además de las personas en las áreas rurales del norte de EEUU, SpaceX ha incluido ya en el servicio Starlink a la ciudad de Marysville, en Ohio, y al Distrito de Escuelas Públicas del Condado Wise de Virginia.

En la provincia de Ontario, en Canadá, la comunidad indígena rural de Pikangikum First Nation se convirtió en la primera del país en recibir el servicio de internet satelital de SpaceX.

La compañía también ha solicitado acceso al mercado de Japón y Musk ha hablado sobre la llegada de Starlink a India y el Caribe.

¿Cuánto cuesta?

Fragmento de la imagen original publicada en Facebook, la cual es la suma de 17 fotos.

La beta del servicio en EEUU y Canadá tiene un coste inicial de 499 dólares, que incluye el ‘kit Starlink’ con un terminal de usuario -la antena parabólica, que se orienta automáticamente hacia los satélites- y un router WiFi para conectarse a estos. Después, el precio de este internet satelital es de 99 dólares al mes. En Reino Unido vale 89 libras al mes y el coste del kit es de 439 libras.

La red Starlink es un esfuerzo ambicioso, y SpaceX ha dicho que costará construirla 10.000 millones de dólares o más, si bien estiman que podría generar hasta 30.000 millones dólares al año.

¿Cómo funciona Starlink?

Imagen de archivo de un satélite.

Recordemos que SpaceX arrancó este proyecto en mayo de 2019, cuando lanzó sus primeros satélites al espacio. Actualmente, con su último viaje el pasado miércoles, la compañía ha puesto ya más de 1.000 satélites en órbita, aunque el objetivo de la empresa es desplegar 12.000 -eso de momento, ya que Musk ha pedido aprobación para otros 30.000 más-.

Se encuentran a una latitud menor que otros satélites -550 kilómetros frente a 1.000 kilómetros o más-, tienen un diseño compacto y pesan unos 260kg. Tienen cuatro antenas muy potentes que le otorgan “una gran capacidad de rendimiento” y que pueden redirigirse rápidamente.

Los satélites de Starlink se desorbitan solos al final de su vida útil y se queman en la atmósfera de la Tierra en un periodo de uno a cinco años.

Lanzamiento de la misión Demo-2, el primer vuelo de prueba tripulado de la nave espacial privada Crew Dragon de SpaceX.

Están compuestos por paneles solares y sistemas de propulsión iónicos alimentados por criptón, que es lo que les permite moverse y deshacerse al final de su vida útil. Además, cuentan con rastreador de estrellas, lo que les da la capacidad de colocarse en el sitio exacto para garantizar “el mejor funcionamiento posible de la banda ancha“, y tienen un sensor que detecta los escombros para evitar que colisionen con ellos.

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