El martes 26 de noviembre un adolescente de 15 años terminó herido de un puntazo tras una trifulca originada en la plaza de 25 de Mayo en horas del mediodía. El supuesto autor era un adolescente de otro colegio privado.
El joven, en compañía de su padre, estuvo en El Ancasti para dar a conocer su versión de lo ocurrido una semana atrás en pleno centro capitalino.

El chico comentó que al joven lo conocía de verlo en la plaza a la salida del colegio. “Siempre que iba a la plaza me miraba mal. Un día antes del hecho yo estaba con dos amigas y pasó y me dijo algo, tirándome la bronca”, relató.
“Cuando fui a hablarlo, se amontonó gente. Le pregunté por qué me miraba y me decía que yo había dicho algo suyo”, relató. Luego se agredieron. “Yo le di una piña en la cara. Él quiso golpearme pero le esquivé, le pegué otra piña y ahí él sacó la navaja y me dio el puntazo”, comentó y mostró la herida en la zona abdominal.
El herido contó que se fue caminando perdiendo sangre hasta la casilla de información turística y pidió que llamaran a su padre.
“Fue una pelea de dos chicos que se fue de las manos” explicó el padre. “A mí lo que me sorprende es que la criatura haya salido del colegio con una sevillana” dijo y fue más allá. “Me duele la actitud del padre y de la familia porque no se acercaron en ningún momento para ver cómo estaba mi hijo”, comentó.
El progenitor relató que su hijo tuvo suerte, ya que el puntazo, “por 5 milímetros, no le afectó el hígado”. Su hijo está con incapacidad por treinta días pero el pasado lunes regresó a la escuela. “No debería haber vuelto a clases pero está en la etapa de exámenes”, explicó el padre.
El joven estuvo internado en el Hospital de Niños Eva Perón y fue dado de alta al día siguiente del hecho. Se le hizo una tomografía y se descartó que tuviera lesiones en órganos vitales.
La causa fue remitida en primera instancia a la Fiscalía Penal Juvenil pero posteriormente, al no ser punible el agresor, se le dio participación a la Subsecretaría de Familia.