La escasez de chips mundial está haciendo mella en multitud de fabricantes de productos electrónicos como Apple. Según ha informado Bloomberg, la compañía se ha visto obligada a reducir su producción de iPhone 13 unas 10 millones de unidades.

Apple presentó en septiembre a su nueva gama de teléfonos móviles: los iPhone 13. Estos dispositivos cuentan con nuevas funciones centradas en la cámara, como métodos de captura y la grabación en Dolby Vision HDR.

En un principio, Apple había planeado producir 90 millones de dispositivos, sin embargo, ahora su idea es fabricar 80 millones. ¿La razón? Instruments y Broadcomm, que son los proveedores de componentes para procesadores de la compañía, no han podido ofrecer los suministros suficientes.

Estos recursos son los que se utilizan para crear los circuitos de las pantallas OLED y los componentes de conectividad a Internet de los modelos de iPhone 13. Sin embargo, la crisis de material internacional ha afectado a la industria de lo semiconductores que se usan para elaborar procesadores.

La escasez ha afectado principalmente a los modelos iPhone 13 Pro y Pro Max. Estos aparatos se comercializan desde el 24 de septiembre y pueden adquirirse desde la página web de Apple. No obstante, el móvil no se entrega hasta después de un mes de la compra.

La situación no nos pilla por sorpresa

Tim Cook, el director general de Apple, ya avisó en abril de este año que la crisis de los chips en sus cadenas de suministro afectaría a los iPad y a los Mac. A pesar de ello, aseguró que mantendrían un buen nivel de producción en el segundo trimestre del año.

Apple consiguió salvarse durante este periodo gracias a las reservas de estos componentes en sus almacenes. Sin embargo, a partir del tercer trimestre la situación ha empeorado y los nuevos iPhone 13 también se han visto perjudicados.

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