El pasado martes 20 de julio hubo un total de 14 personas que se encontraban en el espacio, pero solo 10 de ellas eran astronautas. Siete individuos se situaban en la Estación Espacial Internacional, tres en Tiangong (la estación espacial china) y los cuatro en New Shepard.

Nada más bajar de la nave, el astronauta de la NASA Jeff Ashby condecoró como astronauta a Jeff y Mark Bezos, a Wally Funk y a Oliver Daemen. Sin embargo, ninguno de los cuatro tripulantes de la misión de Blue Origin ha sido reconocido oficialmente como astronauta.

La insignia que recibieron fue un invento para la ceremonia ante la prensa. En realidad, el mismo día que viajaron durante 10 minutos al espacio, la Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA) endureció los requisitos para convertirse en astronauta por la vía civil: ahora solo la NASA y el Ejército podrán condecorar a su personal al regresar del espacio.

Para ganarse la insignia alada, la FAA ha aclarado que no basta con sobrevolar la Tierra por encima de los 80 kilómetros de altura, sino que se deben haber realizado “actividades durante el vuelo que fueron esenciales para la seguridad pública o contribuyeron a la seguridad de los vuelos espaciales tripulados. No obstante, para el vuelo tripulado de New Shepard no se cumplió con dicho requisito.

Sobre esto, Pedro Duque, astronauta de la ESA, opina que debería haber un término que denominase a la gente que solo hace esos vuelos de subida y bajada: es como si al que sube a Navacerrada lo llamamos alpinista”.

A pesar de no haber otorgado dicha condecoración a los cuatro tripulantes de Blue Origin, la FAA sí que premió con esa insignia a cuatro pilotos y a la instructora de astronautas de Virgin Galactic, la compañía espacial de Richard Branson.

La razón principal por la que Bezos y sus acompañantes no han sido considerados astronautas es que meramente se preocuparon de mirar por la ventanilla y no tuvieron que manejar la nave. Esto se debe a que New Shepard se controla a través de un ordenador.

Este es un vehículo autónomo -explicó Bob Smith, director ejecutivo de Blue Origin, en su día-. Realmente no hay nada que pueda hacer un miembro de la tripulación”. Eso implica que Jeff Bezos no cumple siquiera con la definición de astronauta que recoge la RAE: “Persona que tripula una astronave o que está entrenada para este trabajo”.

La única posibilidad de que Bezos o cualquiera de los tripulantes de New Shepard consigan la insignia es que la FAA se la entregue de manera honorífica. Eso sería un gran logro para Wally Funk, la cual superó el programa Mecury 13 en 1961, pero nunca ha llegado a recibir ese puesto.

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