La muchacha tiene 18 años y dijo que el policía quien estaba junto a otros dos hombres en una casa, a la que había concurrido junto a una amiga y un amigo, no los dejaron salir cuando quisieron marcharse del inmueble.

Un confuso episodio que involucra a un efectivo de la Policía de la Provincia es investigado bajo gran hermetismo por la Justicia en turno, ya que una joven de 18 años dijo haber sido “secuestrada” junto a una amiga y un amigo, de 18 y 17 años. Para escapar, la muchacha rompió con su mano el vidrio de la puerta, resultando lesionada. El hecho de sangre alertó a un ocasional transeúnte, quien dio aviso a la policía. El hecho confuso sucedió en calle Chacabuco a escasos metros de la Jefatura de la Policía. 
Fuentes policiales y judiciales consultadas por LA UNIÓN  indicaron que en horas de la mañana, personal de la Comisaría Primera fue solicitado para calle Chacabuco antes de llegar a la intersección con calle Tucumán, donde habían tres personas en crisis de nervios, dos de ellas mujeres, presentando la mayor de ellas una herida cortante en sus manos. Al arribar el personal encontró a los mencionados junto a un personal femenino caminante, quien las estaba conteniendo. 
Mientras aguardaban la ambulancia del SAME, que había sido también convocada por la uniformada para el lugar, la herida de 18 años -cuyos datos personales se mantendrán en reserva- les contó que horas antes, habría concurrido junto a una amiga y un amigo, de 18 y 17 años respectivamente, siendo estos las personas que la acompañaban, a un domicilio de calle Chacabuco al 700, siendo este propiedad de un hombre de 31 años, quien estaba junto a otros dos jóvenes de 20 y 21 años, siendo este último oficial ayudante de la Policía de la Provincia. 
En un determinado momento, siempre según los dichos de la joven A. V. (18), se suscitó un desorden en el interior de dicho domicilio, ya que al querer retirarse junto a sus amigos, los moradores del domicilio no se lo permitieron, siendo secuestrada. 
A pesar de la insistencia porque les abrieran la puerta y los dejaran ir, los sujetos no dejaban salir a las dos jóvenes y a su amigo menor de edad, lo que llevó a A. V. a un estado de desesperación, acercándose a la puerta de acceso de la vivienda y, con un golpe con sus manos, romper el vidrio.  
El estruendo del vidrio alertó a un transeúnte, quien dio aviso a la policía que, circunstancialmente, pasaba por la cuadra. Al arribar, la numerario encontró A.V. emanando gran cantidad de sangre de sus manos por lo que llamó a la ambulancia, quien al igual que sus amigos estaba en una crisis de nervios. 
Luego de relatar lo acontecido, la policía puso en conocimiento vía telefónica del hecho al fiscal Horacio Brizuela, quien dispuso la aprehensión de los tres hombres que estaban en la casa, entre ellos el oficial ayudante de la Policía, quienes a decir de la joven, la tenían secuestrada y no la dejaban salir juntos a sus amigos. 
Finalmente, y tras ser examinada por el personal médico del SAME, que determinó que no era necesario el traslado de A.V. al hospital, la muchacha junto a su amiga y su amigo menor de edad se trasladarían por sus propios medios a la Unidad Judicial N° 1 para realizar la denuncia correspondiente.