Tan solo el 5% de la superficie lunar ha sido explorada por el ser humano, y para alcanzar ese otro 95% es necesario que los astronautas de la NASA se monten en grandes vehículos que les permita moverse por el satélite más rápido.

Sin carreteras, semáforos ni señalizaciones, imaginad cómo se sentirá conducir por el terreno lunar sin rumbo concreto ni lugar de destino, simplemente para explorar. Lo cierto es que Lockheed Martin y General Motors han revelado el pasado miércoles sus planes acerca la creación de vehículos autonómicos similares a los ‘buggys’ o areneros para facilitar la circulación de los astronautas por la Luna

Este tipo de movilidad es un gran paso, (idónea expresión) para permitir y mantener la exploración a largo plazo de la superficie lunar; por eso, las dos compañías se muestran felices de poder enseñar el diseño conceptual de un vehículo que formará parte del programa Artemis de la NASA, una macro-campaña de exploración lunar que requiere varios robots y artefactos.

Características espaciales de los vehículos lunares

Estos vehículos no solo estarán bien equipados para recorrer la distancia, sino que los sistemas autónomos permitirían al vehículo operar con o sin humanos a bordo, y allanarían el camino para futuras misiones humanas; es decir, servirán de protector para el ser humano a la hora de explorar nuevas zonas y mejorarán el terreno mientras pasan por él.

El rover aún se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, por lo que los detalles sobre su tamaño, peso y alcance aún no se han concretado. Estará “hecho de materiales muy ligeros, fuertes y resistentes“, pero exactamente “lo que son todavía está en formulación”, dijo el vicepresidente de exploración lunar de Lockheed, Kirk Shireman. “Queremos que sea lo más ligero y resistente y que tenga una vida útil lo más larga posible”.

Sabemos que su diseño se basa en los buggys, unos automóviles diseñados para conducir por la arena. Estos suelen tener un chasis ligero, una carrocería sin techo rígido y ruedas grandes, aunque desconocemos si los materiales serán similares o únicamente se parecerá en el diseño.

Ilustración de los astronautas de la NASA en el Polo Sur lunar.
Ilustración de los astronautas de la NASA en el Polo Sur lunar.
Nasa

La dificultad de conducir sobre la Luna

Conducir en la Luna no es una experiencia normal en un todoterreno. Los rovers lunares deben estar diseñados para sobrevivir e incluso operar en la noche de dos semanas que ve temperaturas de hasta -173 grados celsius y temperaturas diurnas de 160 grados. Además, también tiene que tenerse en cuenta que la fuerza de la gravedad es diferente. La Luna y Marte son carreteras totalmente desestructuradas y sin revestimiento. 

General Motors trae a la mesa tecnologías y sistemas de propulsión eléctricos de batería de última generación que serán fundamentales para la amplia estrategia de vehículos eléctricos de la compañía. La investigación del desarrollo de baterías y sistemas de energía en ese entorno hará que las capacidades de vehículos eléctricos en la Tierra sean mucho más sólidas.

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