Un catamarqueño habría extorsionado a una mujer de Buenos Aires con la que mantuvo una relación sentimental, amenazándola con difundir fotografías íntimas que ella le envió si no le daba dinero.

Con este modus operandi, se habría hecho con una suma de dinero cercana a los 100 mil pesos, pero ahora su situación se complicó, ya que la policía lo identificó y allanó su domicilio.


Ayer, personal de la división de Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina, con la cooperación de la división Investigaciones de la policía local, materializaron un allanamiento en el barrio Barrilito de la localidad de Fiambalá, departamento Tinogasta, en busca del sujeto, pero se había mudado recientemente.

Seguidamente se realizó otro procedimiento en el barrio Hipódromo de esta capital, donde dieron con el sujeto, de apellido Olmos.

Los investigadores le secuestraron un teléfono celular Huawei Y321 y una notebook marca Samsung de color negro, elementos que serán sometidos a peritajes.

La comisión de policías federales arribó días atrás a esta provincia. De acuerdo con lo denunciado, la mujer se conoció con el denunciado a través de la red social Facebook hace dos o tres años.

Luego de un tiempo, iniciaron una relación amorosa con viajes del catamarqueño a Buenos Aires y viceversa. Durante la relación, el hombre le requería fotografías íntimas.

Cuando la relación se rompió, el catamarqueño comenzó a amenazar a la mujer con la difusión de las imágenes que ella le había enviado con plena confianza, a menos que le desembolsara dinero.

Fue así como, en varias tandas, logró hacerse de sumas de entre 10 y 20 mil pesos.

La mujer denunció al hombre y el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 26 de Capital Federal, a cargo de Hernán López, inició la investigación que desembocó en el allanamiento.

Los procedimientos en Catamarca fueron ordenados a través de la cámara de Apelaciones y Exhortos.

Por el momento, no se dictaminaron medidas restrictivas de libertad contra el presunto responsable, pero no se descarta que puedan llegar tras peritar la computadora y el teléfono que se llevó la Policía Federal.