El peso se devaluó 20% promedio, para volver a colocarse como la moneda más débil del mundo, en la primera jornada de mercados posterior a las PASO que significaron un duro golpe a los sueños de reelección de Mauricio Macri.

Su debacle había comenzado a insinuarse anoche, incluso antes de que se conocieran los resultados oficiales, en paralelo a un derrumbe de los bonos de la deuda, algunos de los cuales ya cotizan con una paridad promedio cercana al 55%, de las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street, un tercio de las cuales perdieron la mitad de su valorización de mercado en apenas un día.

La moneda tuvo ese derrumbe pese a que el Banco Central (BCRA) vendió U$S100 millones de sus reservas por primera vez en la era Sandleris para tratar de defender su valor, e incluso elevó en casi 12 puntos la tasa promedio de la economía local que cerró el día orillando el 75% anual (quedó en 74,78% anual promedio).
La oferta oficial de divisas incluyó, además, la tradicional subasta de U$S60 millones por cuenta del Tesoro, con lo que la intervención oficial en el mercado alcanzó casi un tercio del monto total operado de contado por U$S549,8 millones en el día.
Así marcó un nuevo récord, aunque ni de ese modo el BCRA pudo renovar íntegramente la deuda que le vencía en Letras de Liquidez (Leliqs): apenas debió contentarse con refinanciar el 40% del total, dada la presión que había en el mercado para “hacerse de pesos” que, a su vez, faciliten las huida del peso. De este modo quedaron liberados
unos $158.900 millones que, de no calmarse la situación, pueden seguir presionando sobre el tipo de cambio en los próximos días, y obligando al BCRA a sacrificar reservas, dado que según el esquema cambiario en vigencia debe intervenir para tratar de defender el valor del peso para el cambio con el dólar supere los $51,45.
Furia
La jornada de furia cerró en lo cambiario con el dólar ofrecido a $53,30 (+18,2%) para la venta mayorista pero a $58 al público (+25,5%), y tras haber arrancado a $60 y llegado a tocar máximos históricos a $61. Sin embargo, cabe señalar que la cotización en buena parte del día fue solo simbólica para el público minorista en general ya que no se pudieron concretar operaciones cambiarias online con la mayor parte de los bancos durante buena parte del día.
A eso hay que agregar caídas del 20% en los precios de los bonos argentinos y de hasta el 59% en las acciones locales que se operan en la Bolsa de Nueva York. “Son todos valores de shock, de un mercado que entró en pánico”, describió Alejandro Henke, de Proficio Invesment.
El costo de mercados fue mayor a lo que se calculaba
“Nunca, en los años que llevo operando, vi una caída igual: desvalorizaciones generales del 50% en dólares (no de una empresas que quebró, sino un promedio de buena parte del mercado). Parte de eso es reversión de lo visto el viernes, cuando algunos se acoplaron a la ola de compra de algunos fondos sin plata para tratar de atrapar ganancias con un resultado que estuvo muy lejos del que esperaban, como dejaron a las vista las tasas de 300 al 400% que llegaron a pagarse por cauciones bursátiles”, refirió Santiago López Alfaro, una de las consultoras que venía advirtiendo sobre un mercado que estaban convalidado precios demasiado optimistas de cara a las PASO.
Para Castagna, otra consultora, lo que el mercado está diciendo es que la compulsa electoral “quedó definida tras las PASO”, algo que “claramente muchos inversores no esperaban”. Eso quedó a la vista porque las violentas bajas fueron “prácticamente instantáneas” y no hubo rebotes.