
En las últimas horas, la Capital quedó atravesada por un clima de inquietud tras detectarse amenazas de tiroteos en diferentes instituciones, situación que derivó en el despliegue inmediato de operativos de prevención.
Las amenazas se manifestaron mediante pintadas en sanitarios escolares, replicando un mismo formato y contenido intimidatorio. Este patrón, reiterado en distintos establecimientos, generó una respuesta coordinada entre directivos, autoridades educativas y fuerzas de seguridad.
El caso del Colegio Privado Pía Didoménico
Uno de los episodios más concretos ocurrió en el Colegio Privado Pía Didoménico, donde se detectó un mensaje en el baño de alumnas que decía: «BALACERA 17/04 NO FALTES».
Ante este hallazgo, el equipo directivo actuó con rapidez, procediendo a la remoción inmediata del mensaje y señalando que se trató de un hecho aislado dentro de la institución.
En su comunicado oficial dirigido a las familias, el colegio destacó varios puntos clave:
- Intervención inmediata tras la detección del mensaje.
- Consideración de que este tipo de expresiones podría estar vinculado a desafíos que circulan en redes sociales.
- Llamado al acompañamiento familiar en el uso de dispositivos digitales, promoviendo un uso responsable y supervisado.
- Refuerzo del trabajo institucional en valores como el respeto, la convivencia y el lenguaje adecuado.
- Garantía de que el establecimiento continúa funcionando con normalidad, priorizando el bienestar de los alumnos.
El mensaje buscó llevar tranquilidad, pero también dejó en evidencia la preocupación por fenómenos que trascienden el ámbito escolar.
Instituto Superior Fasta: preocupación y medidas concretas
Una situación similar se registró en el Instituto Superior Fasta Catamarca, donde también aparecieron escritos amenazantes en baños, con referencias explícitas a un posible hecho de violencia previsto para el viernes 17.
A diferencia del caso anterior, la institución adoptó una postura más amplia en términos de الإجراءات formales, activando protocolos específicos. En su comunicado, se detallaron las acciones implementadas:
- Denuncia inmediata ante autoridades policiales y judiciales.
- Notificación formal a organismos educativos provinciales.
- Aplicación del Protocolo de Orientaciones para la Intervención en Situaciones Complejas.
Además, se anunciaron medidas preventivas concretas:
- Presencia policial desde el horario de ingreso para garantizar seguridad.
- Trabajo con el Equipo de Orientación Escolar para generar instancias de reflexión institucional.
El mensaje también incluyó un fuerte llamado a las familias:
- Dialogar con los estudiantes sobre la gravedad de este tipo de amenazas.
- Comprender que estos actos constituyen un delito con consecuencias legales serias.
- Controlar de manera minuciosa mochilas y pertenencias antes de asistir al colegio.
La institución apeló a la corresponsabilidad entre escuela y hogar, destacando la importancia del diálogo y la cooperación para encauzar la situación.
Un patrón que se repite
Lejos de tratarse de hechos aislados, las autoridades confirmaron que existe una seguidilla de amenazas con un modus operandi idéntico en distintas escuelas de la Capital. Este elemento resulta central para comprender la magnitud del problema: no se trata de episodios individuales, sino de un fenómeno que se replica.
El fiscal Jorge Palacios interviene de oficio en la situación, pese a que no se han radicado denuncias formales en todos los casos. La decisión de actuar sin denuncia previa refleja la gravedad institucional del escenario.
Entre las medidas que se evalúan y aplican se destaca:
- Presencia policial en los horarios de ingreso escolar, como acción preventiva inmediata.
Catamarca en un contexto nacional de creciente preocupación
El episodio no ocurre de manera aislada si se observa el escenario más amplio. La amenaza registrada en Catamarca se inscribe en un contexto atravesado por crecientes episodios de violencia escolar en distintas regiones del país.
Casos similares o situaciones de tensión vinculadas a amenazas y conductas violentas se han registrado en:
Buenos Aires
Tucumán
Mendoza
Córdoba
Neuquén
Tierra del Fuego
Ciudad de Buenos Aires
Este entramado nacional agrega una capa adicional de preocupación al caso catamarqueño, que, aunque definido como aislado por la institución, refleja una problemática que trasciende fronteras provinciales.



