“Naim pagó para que hieran a Brenda” y “vi a dos personas distintas en el departamento el día del hecho” declararon dos de los cinco testigos citados en la segunda audiencia.
El juicio por el homicidio y femicidio de Brenda Micaela Gordillo tuvo ayer su segunda jornada. Tal como estaba previsto, se escuchó en el recinto de la Cámara Penal N° 1 a los primeros cinco de los veintitrés testigos citados en la causa. Se trata de Facundo Manzur Soria (amigo en ese entonces del imputado), Iris Marcela Bulacios y Carla Moreno Bulacios, madre e hija, vecinas del departamento de la abuela de Naim, donde ocurrió el crimen; Cinthia Yanel Aragón y Carla Johana Navarro, estas últimas amigas de Brenda.
Abierta la audiencia por el presidente del tribunal, Fernando Esteban, y a pedido de María Espeche, madre de Brenda, se realizó un minuto de silencio por los presentes en recuerdo a la joven, quien ayer, seis de mayo, hubiese cumplido 26 años de edad.
Antes de acogerse a lo pedido por la parte querellante, el juez hizo una advertencia, la última -enfatizó-, a la parte querellante y a las personas que los acompañaban en la sala (el hermano y dos tías de Brenda), tras la difusión en la apertura del juicio de imágenes tomadas por los teléfonos celulares de alguno de ellos de la familia de Naim, quienes estaban presentes también en el debate, con escraches y frases difamatorias. Las que en la jornada del miércoles, se habrían difundido por distintas redes sociales.
“No vamos a investigar quién tomó esas fotografías, pero si esta situación se vuelve a repetir, no se les va a permitir el ingreso al recinto” explicó el magistrado.
Seguidamente, se escuchó a los cinco testigos citados para la segunda audiencia del debate, pasándose luego de concluir con ellos, a un cuarto intermedio para hoy, a las 9.00 de la mañana, con la declaración de más testigos ofrecidos por el Ministerio Público Fiscal.
De concurrir y prestar declaración los testigos mencionados, se concluiría así con los ofrecidos por los fiscales, quedando para la semana próxima escuchar a los testigos de la querella y de la defensa del imputado.
“Me dijo ‘la maté’”

Facundo Manzur Soria, sentado ante el estrado, dijo que ya no era amigo de Naim, aun cuando en el momento del hecho, en marzo del año 2020, sí lo eran.
Visiblemente angustiado, el joven contó  que recibió un mensaje de Naim como a las siete de la mañana para que se juntaran, lo que le llamó la atención ya que no había salido con él la noche anterior y, encontrándose en la casa de un amigo por avenida Illia, le dijo que fuera al lugar.
“Había salido con otros amigos a tomar algo y después, fuimos a la casa de otro chico a jugar a la Play Station como hasta las seis. Después, fui a dejar la camioneta en mi casa y me fui a la casa de un amigo en la avenida Illia, en donde recibí el mensaje de Naim cuando estaba cargando el celular. Fue como a los diez minutos y me dijo, como llorando, ‘la maté’”, inició su relato Manzur, quien le pidió a las partes no hacerle recordar lo que había sucedido porque se ponía mal.
Después de que le dijo esto, Manzur ingresó a la casa de su amigo y le contó a Giuliano lo que le había dicho y le preguntó qué hacer, por lo que llamó al hermano de Naim, de nombre Gabriel, y le dijo que se fijara si era cierto lo que decía Naim.
A preguntas de la fiscalía, el joven recordó que no conocía a Brenda, recién fue a partir del hecho, pero que Naim le había contado sobre ella.
“Me contó que ella le dijo que estaba embarazada y (?) que un familiar suyo le había dado una pastilla para que aborte, la que se la dio a la chica, pero esta le dijo que no iba abortar, que había hablado con su mamá e iba a tener a su hijo. Él me había pedido ayuda para que lleve mi auto porque la quería matar a la chica (Brenda). También me contó que había pagado a un negro para que le haga daño a la chica, no para que la mate, sino para que la apuñale en el abdomen y pierda el embarazo. Iban a simular un robo” refirió.
A preguntas de la fiscalía, respondió: “Él -por Naim- no quería tener ese hijo y yo lo ayudé y le presté el auto (?)”.
A renglón siguiente, el testigo fue interrogado por la defensa del imputado, a quien Manzur le respondió que “conocía al imputado desde finales de 2018 y que no había presenciado ningún suceso violento de Vera para con otra persona”.  Luego de responder, el testigo se quebró y fue entonces el juez Rodolfo Moreno quien le dijo “no tenga sentimientos de culpa, fue lo que le tocó vivir”. Luego, Manzur se retiró del recinto.

“La ignoraba, eso es violencia psicológica”

En el final de la jornada se escuchó en la sala la declaración de dos amigas de Brenda, quienes fueron citadas como testigos.
Aragón, de 29 años, contó que vio a Brenda cerca de las 0.15 del día primero de marzo ya que era su cumpleaños y había pasado a saludarla. “Habíamos estado hablando de festejar mi cumpleaños en un grupo de WhatsApp, donde está otra amiga también, pero ella -por Brenda- nos dijo que no podía porque se iba a juntar con el “tóxico”, así le decía a Naim. Cuando fue por mi casa, me dijo que Naim no le respondía los mensajes, pero que se iría a ver a otra amiga y si no le contestaba, después la llamaba para ir a festejar. Esa fue la última vez que la vi”, recordó la testigo.
A preguntas de las partes, la joven recordó que “Brenda era una persona de tener mucha vida social, pero desde que conoció a Naim, había cambiado”.
“En enero, cuando nos fuimos de vacaciones, me contó más sobre la relación que tenía con Naim. Me dijo que era tóxico, que la ignoraba porque no le respondía los mensajes cuando se enojaba y después, volvía como si nada. Personalmente, no lo conocía a Naim”.
Finalmente, antes de retirarse de la sala, la testigo le respondió al juez: “Micaela estaba enamorada de Naim, lo conoció en noviembre de 2019 y salieron hasta marzo, cuando paso el hecho”.
Carla Navarro cerró la audiencia. La joven contó que Brenda conoció a Naim en el boliche de la Ruta Provincial N° 4, el 24 de noviembre de 2019, que habían ido a bailar una prima y una amiga, pero que cuando todo terminó, ella no se volvió con ellas, sino con Naim en un remís.
“Fue como a las 9 o 10 del día siguiente a la casa de nuestra amiga, donde había dejado el auto y nos contó que había estado con Naim en el departamento de su abuela”.
“Tres días después, me dijo que le había escrito por Instagram y habían quedado en volver a verse. Desde entonces comenzaron a salir (?)”.
A preguntas de las partes, la testigo contó que Brenda le decía “el tóxico” a Naim porque la celaba y no le respondía los mensajes cuando se enojaba, la ignoraba (?).
En cuanto al supuesto embarazo que Brenda le había dicho a Naim que estaba gestando, Carla, quien dijo ser amiga de Brenda desde la infancia, contó que la joven le comentó que había tenido un retraso y que se lo había dicho a Naim, lo que fue motivo de una pelea entre ellos. Pero después, a los días, me dijo que ya había menstruado. Pero no sé si se lo dijo también a él (?)”.
“Vi a dos personas diferentes”

Iris Bulacios es vecina del departamento de la familia Vera, donde ocurrió el crimen. Sentada ante el tribunal, la testigo recordó que a la madrugada se despertó por una explosión, que al acercarse a la ventana vio fuego en el asador del departamento de su vecina (la abuela de Naim). “Me llamó la atención las llamas porque sobrepasaban la tapa del asador. Mientras miraba, vi pasar a una persona de espalda que llevaba algo en su mano izquierda como colgando. Solo recuerdo que era de color rojo. Después, lo vi de frente y era como una persona “ida” e ingresó a la vivienda. Después, me fui a dormir”, inició contando Bulacios.
“A la mañana, al levantarme -recordó la testigo- cerca de las 7.00 escuché que sacaban mucha agua del otro departamento y me acerqué a la ventana y vi salir a una persona desde el asador. Era un hombre que tenía una gorra azul en la cabeza, pero que no era de él porque era muy grande”. Él me saludó -continuó el relato-, “me levantó la mano y dijo ‘hola’, pero no era el mismo chico que había visto a la noche”.
Los dichos de la testigo ubicarían en la escena del hecho a una segunda persona, además del imputado, lo que sorprendió al menos en sus gestos a algunas de las partes.
En esa misma línea, a preguntas de la fiscalía, la testigo dijo que “concurrí a la fiscalía a reconocer al chico que vi a la noche en el asador. Por la otra persona que vi a la mañana, no me llamaron. El chico de la noche era de tez morena y el otro, de tez blanca”. Luego, declaró su hija, Carla Moreno Bulacios, quien contó algo parecido a los dichos de su madre. Aunque habló de una sola persona y nombre al imputado como el chico que vio cerca del asador la mañana del primero de marzo de 2020. “A la tarde recién me entere lo que había pasado”.
Consultada por la fiscalía, la testigo recordó que en la noche lo vio con el torso desnudo y a la mañana, con una remera y su estado era normal, “simpático” señalo Bulacios, quien también dijo escuchar murmullos de más de una persona.