La relación que clandestinamente mantuvieron Hugo Ariel Ocampo (37) y Cintia Soledad Bazán (28),  que terminó en tragedia duró aproximadamente dos años, en los que abundaron los desencuentros con Enzo Morales (32), expareja de la mujer, quien fuera el rival amoroso y sentimental de Ocampo.

A partir de la desaparición de Ocampo, ocurrida el lunes 18 de enero y la consecuente investigación, se comenzó a develar la trama de una historia de la que sobresale la figura de Morales.

Enzo Morales, crimen de ocampo
Enzo Morales, crimen de ocampo

Según información que accedió El Ancasti, Ocampo y Bazán mantuvieron una relación de pareja de al menos dos años, con encuentros clandestinos en estaciones de servicio y descampados, especialmente de la zona sur de la ciudad donde ambos vivían, a escondidas de Morales. Morales fue pareja de Bazán antes de Ocampo y al conocer el amorío de ambos lo reprobó y exigió a la mujer que de por finalizada esa relación, bajo amenazas. Esto se desprende de los testimonios brindados por ella en sede Judicial y a su defensa, a cargo de Orlando Barrientos. Siempre de acuerdo a sus dichos, en diciembre de 2019 la situación llegó al extremo, Morales le ordenó a Bazán que convoque a Ocampo a su casa y adelante de él corte la relación. Bazán accedió. Horas más tarde, una discusión entre Ocampo y Morales terminó a las trompadas con la intervención de los hermanos de Morales. Ocampo sufrió una herida en un brazo. Más tarde Morales denunció a Ocampo por agresiones y lesiones.

A su vez, Bazán, según se informó, denunció a Ocampo por agresiones, coaccionada por Morales. Por su parte, Ocampo radicó una denuncia contra terceros por un supuesto asalto, buscando justificar la herida en su lugar de trabajo y no poner en evidencia la vida paralela que llevaba. A pesar de este hecho de sangre que pudo haber terminado en tragedia, los dos continuaron con sus furtivos encuentros amorosos, lo que presuntamente descubrió Morales a fines del año pasado. Por otra parte y mientras esto sucedía, Morales fue denunciado por abuso sexual.

En diciembre del año pasado habría exigido nuevamente a Bazán que termine su relación con Ocampo. Lo que siguió fue el asesinato brutal de Ocampo, que investiga la fiscalía de Yésica Miranda. En este marco, la defensa de Bazán, a cargo de Orlando Barrientos pidió pericias psicológicas y psiquiátricas para la mujer, con informes detallados y diagnósticos, argumentando que su defendida actuó en los últimos 12 o 13 años, presionada por Morales.

“Acá hubo otro móvil. Ella dijo que a Ocampo lo amaba, que nadie más la hizo sentir bien”, aseguró Barrientos.
La relación entre ambos era conocida por algunos integrantes de las dos familias. En diálogo con El Ancasti, la madre de Morales aseguró que no conocía a Ocampo, su relación con Bazán ni la gresca protagonizada por su hijo y Ocampo en 2019.