La familia de Brenda Micaela Gordillo (25) teme que se pierda prueba valiosa con
respecto a la investigación de la causa en la que está imputado el joven Naim Vera
(19) por el femicidio ocurrido el pasado 1 de marzo en esta ciudad Capital.
Se trata de los registros de las cámaras de seguridad de un edificio del municipio de
Valle Viejo en los que la joven habría sido tomada la última vez que salió de su casa
hacia la trampa mortal que acabó con su vida.
A través del abogado querellante Pedro Vélez, la madre de la joven brutalmente
asesinada solicitó que se habilite feria para que el fiscal procese la prueba requerida,
ya que al tratarse de registros fílmicos, éstos podrían perderse si no se recolectan a
tiempo.
Además, si bien comprenden que en la causa entiende un nuevo fiscal, N°2 Carlos
Horacio Brizuela, ya que Hugo Costilla habría subrogado a la fiscalía mientras el
cargo estaba desierto, no obstante continúa la preocupación en relación con la
pericia psiquiátrica, ya que las partes aún no fueron notificadas.
Cabe recordar que días antes de que se decretara a nivel nacional la cuarentena
como forma de medida de prevención para combatir la pandemia del Covid-19, en el
CIF se habían llevado a cabo las pericias al joven femicida para determinar si actuó
con todas sus facultades y es imputable, esto se vio interrumpido por la feria judicial
decretada por la Corte de Justicia de Catamarca.
El pedido de los padres de la joven víctima radica en la necesidad de esclarecer el
hecho lo antes posible y poder realizar el duelo, informó el abogado. Además, señaló:
“Mi trabajo es presentar toda la prueba a fin de conocer la verdad real del hecho, si
bien está acreditado, es importante en el ámbito penal poder reconstruir los últimos
momentos antes de cometerse el hecho, en este caso el femicidio de Micaela
Gordillo”, agregó.
El primero de marzo pasado, un joven y su abogado se presentaron en la base de
Investigaciones de la Policía y habría manifestado que cometió un crimen e intentó
ocultar el cadáver. De inmediato las fuerzas de seguridad, tras realizar tareas de su
especialidad, pudieron corroborar que se trataba de uno de los crímenes más
escalofriantes de la provincia. Una joven de 25 años había sido asesinada y
quemada en una parrilla.
El cuerpo de la víctima se habría desmembrado por el calor de las llamas y al no
haberse consumido por completo, el femicida habría recorrido cerca de 15 kilómetros
para descartar el cuerpo en la ruta provincial N° 4, donde en un improvisado pozo
dejó los restos de Micaela Gordillo.
De acuerdo a lo que informaron fuentes ligadas a la investigación, Vera regresó al
lugar del hecho e intentó limpiar las pruebas en su contra y terminó de descartar los
restos de huesos y cenizas de la joven en un contenedor ubicado en la calle
Ayacucho norte al 100, a metros de un departamento de un familiar, que había
elegido el asesino como trampa para ejecutar su plan.
A su vez, con el correr de las horas, lejos de mostrar arrepentimiento por el atroz
crimen, intentó buscar una coartada para escapar de la Justicia, por lo que habló a un
amigo para hacerlo cómplice. Lejos de sumarse al macabro plan, su amigo le habría
manifestado al hermano de Naim lo que sucedía y éste último le dijo a su padre,
quien finalmente había decidido que debía entregarse.
La estrategia del joven asesino era fingir que la joven había tenido un accidente al
caer de las escaleras y se asustó e intentó deshacerse del cuerpo, pero esta
hipótesis fue descartada por los investigadores ya que según un informe de autopsia,
la joven habría fallecido producto de la obstrucción de sus vías respiratorias con un
trapo, que aún conservaba en los restos carbonizados de Micaela.
Aparentemente, Vera la habría asesinado en el departamento de su abuela, luego
quiso deshacerse del cuerpo al intentar incinerarlo en una parrilla, pero al acabarse el
combustible, sus planes se habrían visto frustrados, por lo que decidió llevar los
restos a otro lugar, presuntamente con el objeto de lograr impunidad.
Finalmente, el fiscal subrogante Hugo Costilla decidió imputarlo e indagarlo, pero el
joven a pesar de haberse entregado e informar a la policía una cuartada poco creíble
pero con datos certeros del espacio y tiempo, guardó silencio ante la Justicia.
Allí radica la preocupación de la familia, ya que el joven es hijo de un reconocido
médico y temen que pretendan hacer pasar por insano a un joven que a pesar de su
corta edad cometió uno de los crímenes más aberrantes que conmovió a la provincia
y al país entero.



