La palabra de Palacios
Tengo 34 años, en el mes de septiembre fui designado como Fiscal de Instrucción número 2, tuve una educación, una crianza en Catamarca, tengo la educación que me dieron mis padres, que me dieron vínculos de amistad, sociales, que preservo hasta el día de hoy, amigos que también han logrado ser profesionales al igual que yo. Tengo a mi familia, yo también tengo una familia, fui padre por primera vez de mi hija Antonia que tiene 7 meses, formé una familia junto a María Eugenia, tengo la necesidad de nombrarlas porque mi familia fue mi pilar para poder mantenerme en estos momentos donde se desgastó mi nombre, se calumnió, e injurió a mi persona a mi persona en medios públicos, en redes sociales, sin saber y sin tener conocimiento de nada de la causa y de mi accionar.
Me acusaron de mal desempeño, se ha hecho una persecución a mi entender por parte del Ministerio Público, donde se dejó de investigar una causa que yo instruí, que yo investigué, para buscar saber cuál era el desempeño. Aun así no hay causal de mal desempeño.
Quiero agradecer al Dr. Camps, que ha hecho una defensa inusitada, ha consultado con juristas a nivel nacional y absolutamente todos concluyen en que no había causal para iniciar este proceso.
Esto a mi me pone de una forma de pensar que probablemente esto ya tenga sentencia y que sea destituido, pero lo hago por la sociedad para conservar mi honor como persona, como profesional y como padre de familia. Creo que tengo que dejar un mensaje.
“Ojos de mapache”
Interpelado por el representante del Ministerio Público Fiscal, Palacios se situó en el día y el lugar de la muerte de Rojas. “Pregunté varias veces, a mi modesto entender veía que había sido golpeado y rápidamente eso se me descartó por una cuestión de que tenía los ojos hinchados, que habían pasado más de 24 horas y se habían producido los ‘ojos de mapache’, la respuesta fue clara, me dijeron ‘imagine Dr. si usted duerme cuatro horas boca abajo se le hinchan los ojos’”, dijo.
Palacios recordó: “Me estaban explicando que esa contusión que tenía en los ojos era sangre acumulada por haber estado 24 horas boca abajo y que la sangre que tenía había salido de los oídos, con lo que se podía intuir una caída y de ahí había salido la sangre, y la doctora Miranda Zar en el lugar del hecho también me había hecho referencia que ella no veía una golpiza, sino que veía alguna cuestión que podía ser un paro cardíaco o una cuestión así. Quiero dejar en claro que no me convenció, por eso pedí la autopsia”, agregó Palacios.
No dudó en señalar que en ningún momento durante la las primeras horas del hallazgo de cuerpo de Rojas se pensó en una muerte violenta, como luego lo revelaría la segunda autopsia y las manchas de sangre que habían sido quitadas de la escena.
“No, mis auxiliares no, yo siempre sostuve la sospecha y naturalmente con anterioridad a que llegue la División Homicidios se comenzaron a recabar testimoniales para intentar reconstruir la historia de las ultimas hora de Juan Carlos Rojas”, dijo Palacios.
“Se notificó a la familia, que puso médico de parte, yo le pedí a la doctora Daniela Miranda Zar que en ese momento estuviera presente”. Aseguró que solo le pidió a Miranda Zar su presencia, y el fiscal le recalcó que como fiscal tenía la facultad de solicitar mayor presencia médica para la autopsia.
Palacios insistió en su versión de que no había elementos típicos de un crimen. “No se veían indicios violentados como generalmente pasa cuando hay homicidios, una puerta violentada, una casa revuelta, bueno usted fue fiscal de instrucción mucho tiempo. Por lo general hay indicios que suelen marcarse, y todos los indicios que se marcaban en ese momento no hacían sospechar que había participación de terceras personas, no se veía nada revuelto. Había incluso dinero que no había sido tocado, no podíamos decir que había sido un hecho de inseguridad”.
Autopsia
Palacios apuntó que se comunicó con un Delegado Judicial para constatar que se había realizado la autopsia “y estaban tomadas las medidas correspondientes”. Apunto que le dijeron “mire está hecha la autopsia, se tomaron muestras, no hay elementos concretos que a mí me hagan retener el cuerpo”. No obstante, la médica forense le explicó que la causa de muerte podía ser por traumatismo de cráneo, pero que no era certera la mecánica en la que Rojas había sufrido ese golpe, “que se le iba a informar en la mañana” siguiente, que fue cuando Luis Barrionuevo ventiló en los medios de prensa que a Rojas lo habían matado.
También recordó que el doctor Sebastián Vega, jefe del Cuerpo Interdisciplinario Forense, “estaba molesto porque la doctora Miranda Zar había quedado en comunicarse y no le había dicho nada de la autopsia”, y que Vega le había confiado, mirando las fotos, “que él se inclinaba por un homicidio”.



