Un lamentable hecho de tránsito que involucró a un efectivo policial y pudo tener
graves consecuencias tuvo lugar ayer a la mañana en pleno centro de la Capital.
Según fuentes policiales, ayer a las 7.40, efectivos policiales de la Comisaría
Décima alertaron a sus pares de una persecución a un automóvil Chevrolet Ónix,
dominio AC-885-SB, que circulaba en contramano por calle Tucumán. Gracias a la
colaboración de sus pares de la Comisaría Primera, el vehículo fue interceptado
en calle Chacabuco.
Lo llamativo es que al descender del rodado el desaprensivo conductor, en
aparente estado de ebriedad, se dieron con que se trataba de un oficial de policía,
identificado como Brian Emanuel Ochoa, quien cumpliría funciones en el GIR
Norte.
Vale destacar que, en ese instante, el comisario inspector Gutiérrez, quien estaba
de turno como superior en la Unidad Regional N°1, inició las actuaciones
correspondientes y en paralelo personal de Seguridad Vial practicó el test de
alcoholemia al policía, que tenía 1,15 g/l de alcohol por litro de sangre.
Finalmente, procedieron al secuestro del rodado, el cual fue trasladado al Corralón
Municipal, y el oficial ayudante quedó bajo arresto en la Dirección de Bomberos.



