
En 2018, Ingrid Figueroa acusó al sacerdote Moisés Pachado por abusarla sexualmente en reiteradas ocasiones durante su niñez
«Hoy murió mi Abusador, el Cura Moisés Pachado. Por él aprendí, desde niña, a convivir con el dolor, la tristeza, el miedo y la ansiedad»
Así, comenzaba el desgarrador relato de Ingrid en una carta abierta publicada recientemente en su cuenta de Facebook.
Hoy, a casi 26 años de los hechos ocurridos, no hubo juicio para Pachado. El cura que pertenecía a la iglesia católica de la provincia de Catamarca y era amparado por la misma.
En 2018, tras la denuncia pública de Ingrid, saltó a la luz al menos 5 hechos similares de mujeres que vivieron situaciones de posibles abusos sexuales con el cura en cuestión.
Hoy murió mi Abusador, el Cura Moisés Pachado.
Por él aprendí, desde niña, a convivir con el dolor, la tristeza, el miedo y la ansiedad.
Fué siendo más grande, una vez que me convertí en mamá, que pude empezar a sacar el dolor, por mi, por mis hijxs y por todas las infancias.
Así me acerque al feminismo y a la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina, que me abrazaron, acompañaron mi lucha y jamás soltaron mi mano..
Con esa fuerza y el asesoramiento y representación legal del Dr. Sebastian Ibañez y el Dr. Bruno Jerez denuncié y fue la Fiscala Dra. Marina Villagra quien también me creyó y me respetó siempre.
Mi familia y ellxs, acompañaron amorosamente cada vez que el dolor se reactualizaba, con ellxs hicimos manifestaciones públicas para visibilizar el abuso y a mi Abusador, que murió protegido por una iglesia que no castiga, encubre.
Hoy murió mi Abusador, hoy renuevo mi compromiso en la lucha feminista y contra el abuso Eclesiástico.
Hoy agradezco a todas las personas que creyeron en mi verdad.



