La ceremonia litúrgica fue presidida por el obispo y concelebrada por los presbíteros Gustavo Flores y Ramón Carabajal, quienes sirven en el Santuario mariano, y el padre Domingo Cháves, párroco de Recreo e Icaño, quien llegó acompañando a un grupo de gauchos del departamento La Paz.
También hizo alusión al tiempo de sinodalidad que vive toda la Iglesia: “Estamos trabajando esto que nos pide el Papa de trabajar juntos”, dijo y relacionó este hecho con “la cabalgata que hemos realizado, hemos entrado cabalgando juntos. Esto de ir juntos, reconociendo que nos tenemos que ayudar el uno al otro, que nos necesitamos, que no puedo ir solo. Cuando ustedes han venido cruzando el Ancasti, el Ambato o viniendo por El Totoral, lo hicieron con un pequeño grupo, no venía nadie solo. La jineteada siempre es entre varios, apoyándose el uno al otro. Así tenemos que andar también en la vida, apoyándonos los unos a los otros”, expresó.
Y enfatizó que “en la Iglesia, la familia de Jesús, no nos podemos cortar solos, tenemos que pensar, trabajar y resolver las cosas juntos. Este es el mensaje que les quiero dejar después de haber hecho ustedes muchos kilómetros para llegar acá” porque “nos congrega la Madre de todos, y nosotros que somos sus hijos tenemos que ayudarnos los unos a los otros”.
Después de la Comunión, se rezó la oración de Consagración a la Madre del Valle, ante la imagen colocada en la urna.
Homenaje al padre Orquera
Un emotivo momento se vivió con la presencia del padre Juan Orquera, quien fue reconocido por las agrupaciones gauchas al cumplirse 30 años de aquella primera cabalgata de la cual fue su gestor.




