La actividad humana es responsable de la mayor parte del calentamiento de nuestro planeta. Durante décadas, con la industrialización y con la explotación de recursos para adaptar el mundo a nuestras modernas necesidades, hemos ido emitiendo a la atmósfera gases de efecto invernadero, en niveles más altos por momentos y con una consecuencia clara: la Tierra se calienta cada vez más.

El nivel del mar aumenta, la desertificación se dispara, los glaciares se derriten… y la fauna lucha por sobrevivir en este nuevo orden mundial de altas temperaturas. Ahora, los científicos parece que han dado con la clave para conseguir que nuestros animales resistan al cambio climático.

Proteus dice ser la estación de investigación científica subacuática más avanzada del mundo.

Un equipo de AgResearch, un instituto de investigación estatal de Nueva Zelanda que trabaja en proyectos de ciencia y tecnología para el beneficio del sector agrícola, cree que puede atajar los problemas derivados de que las vacas pasen calor cambiando el color del pelaje de estos animales mediante ingeniería genética.

Los animales de colores más oscuros absorben más calor de la luz solar. Usando la herramienta de edición genética CRISPR, lograron alterar un gen de pigmentación llamado PMEL en embriones de ganado en un laboratorio, creando algo así como ‘súper-terneros’ capaces de soportar mejor las altas temperaturas.

En realidad, la variante genética que crearon existe de forma natural en algunas razas de ganado vacuno -por ejemplo las Galloway o las Highland- y les da a sus pelajes un color gris plateado en lugar de negro o marrón.

Algunas vacas de las razas Galloway o Highland tienen pelajes más claros de forma natural.
Algunas vacas de las razas Galloway o Highland tienen pelajes más claros de forma natural.
Pixabay

¿Cuál es el problema? Cuando el ganado pasa calor y se expone a altas temperaturas durante periodos prolongados, las vacas tienden a comer menos, por lo que producen menos leche. Además, en esta situación, tienen también dificultades para concebir. Todo ello repercute tanto en el bienestar del animal como en la economía del sector ganadero.

Goetz Laible, científico de AgResearch, no augura que la situación actual mejore: “El aumento de las temperaturas y los períodos pronosticados de clima cálido más largos e intensos solo pueden significar que los problemas de estrés por calor y fertilidad [en las vacas] aumentarán”, explicaba el investigador al medio especializado Future Human, primero en recoger este innovador proyecto genético.

Laible y su equipo están trabajando en aclarar el pelaje del ganado Holstein-Friesian, las vacas lecheras por excelencia conocidas por su pelaje blanco con manchas negras.

La investigación se ha probado con vacas de la raza Holstein.
La investigación se ha probado con vacas de la raza Holstein.
Pixabay

Los científicos transfirieron 22 embriones editados a ‘vacas madres sustitutas’ y tres quedaron embarazadas. Dos de ellas dieron a luz terneros con pelajes marcadamente más claros con manchas grises plateadas en lugar de negro azabache. Desafortunadamente, los dos terneros no vivieron lo suficiente como para que los investigadores determinaran si los ‘abrigos’ más ligeros serían más protectores contra el estrés por calor.

Los problemas de salud, afirma el investigador, son “complicaciones conocidas” asociadas con la tecnología de clonación y “probablemente no se deben a la edición”, ya que esta alteración del ADN “no causa problemas de salud en las vacas que lo tienen naturalmente”.

Tema en exclusiva de 20minutos para Upday
Tema en exclusiva de 20minutos para Upday
upDay