Los senadores José Luis Martínez, Raúl Barot y Maximmiliano Brumec, en su carácter de miembros de la comisión de Mujer, Género, Diversidad y Familia de la Cámara alta, se reunieron junto al Observatorio de Políticas de Género de la Vicegobernación, referentes de organizaciones de Mujeres, LGBTQIA+ y Red de Concejalas, para conversar los posibles aportes de las organizaciones al proyecto de Ley de Emergencia en Violencia de Género que se presentará para ser debatido en las próximas sesiones del Senado.

Junto a los senadores y el Observatorio de Género, las personas participantes fueron; Ivana Ibáñez y Belki Pennise, de la Red de Concejalas; María Carrizo, secretaria de las Mujeres Género y Diversidad; María Eugenia del Campo, directora de la Fundación Estudios de Género; Valentina Montero, de ABOFEM; Patricia Díaz MOFESAM (Saujil), La Dra. Silvia Barrientos, Nataly Agüero y Jorge Ovejero de Asociación Siempre Diversidad Argentina (ASDA); y Noemí Romero, por la agrupación “Perlas Solidarias” de Recreo.

Al inicio del encuentro, el senador por la Capital, Maximiliano Brumec tomó la palabra para introducir sobre la naturaleza del proyecto a presentarse y discutirse: “Lo primero que habíamos propuesto en la reunión anterior era una ley que abarca distintas cuestiones respecto a esta problemática. Recibimos lo que nos mandó a la Red de Concejalas, aquellas ordenanzas que declararon la Emergencia, trabajamos con las leyes de Tucumán y Jujuy que la secretaría de Mujeres nos acercó y le pusimos algunas improntas propias de acuerdo a las charlas que tuvimos. A través del Observatorio de Políticas de Género de la Vicegobernación les hemos enviado el proyecto, ya que esto no es un proyecto de nuestra autoría sino que es una construcción social ante un pedido, que estamos trabajando en forma conjunta. Hay muchas cosas para hacer pero fundamentalmente creemos que este es el paso principal”.

Entre los aportes que se hicieron durante la reunión al proyecto se consignaron aspectos como la creación de espacios físicos transitorios como la Casa Refugio, que vienen presentándose desde la Red de Concejalas o bien la necesidad de un trabajo psicológico con los agresores. “Se trata no sólo de atender a la violencia sino trabajar el antes, sobre las masculinidades, para prevenir el hecho ya consumado. Es un trabajo colectivo que debe hacerse atendiendo a la emergencia que la pandemia ha despertado de violencia en el interior”, decía Belky Pennise. La concejala Ivana Ibáñez, por otro lado, reconoció que “se está trabajando sobre un proyecto de ley realizado en tiempo record”, teniendo en cuenta que la última reunión entre los mismos participantes de la jordana de hoy fue apenas hace dos semanas.

Otro de los aportes realizados fue la necesidad de que se abra una oficina en cada comisaría del interior, más allá de la capacitación fundamental al personal de las dependencias judiciales, para que la víctima tenga garantías cuando acuda a hacer su denuncia. “La idea es visibilizar la violencia y generar un cuerpo de recursos a los que las mujeres y víctimas de la violencia familiar puedan acceder”, decía la Dra. María Eugenia del Campo, quien agregó que “en el interior de la provincia las mujeres están totalmente solas entonces. La idea es que cada uno de los municipios tenga un número telefónico específicamente para violencia Familiar y de Género, así como tengan su propio cuerpo de recursos, que cuente con personal para que una mujer que transita violencia, por ejemplo en Andalgalá, sepa a qué número de teléfono en allí mismo puede llamar”.

Incluir mujeres y personas LGBT para darle visibilidad a este colectivo fue otra de las propuestas que irán incorporándose a las próximas instancias de trabajo del proyecto en cuestión.