Enzo Morales (32) y Cintia Soledad Bazán (28), los dos acusados de haber participado en el terrible asesinato de Hugo Ariel Ocampo (37), fueron sometidos a las pericias psicológicas y psiquiátricas, y las conclusiones se conocerán la próxima semana.
El traslado de los imputados se realizó ayer a la mañana al edificio del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF), ubicado en calle Zurita al 500, en donde fueron entrevistados por el equipo de profesionales.

Las pericias son un procedimiento de rigor en los casos de homicidios y están previstas en el artículo 82 del Código Procesal Penal. “El imputado será sometido a examen mental, a los fines de determinar el estado y desarrollo de sus facultades”, que establece el Código local. Es decir, los profesionales tras una serie de preguntas determinarán si tanto Morales como Bazán entendían o no la criminalidad de sus actos.

Las pericias finalizaron pasado el mediodía y ambos fueron trasladados posteriormente a sus lugares de detención: Morales al Servicio Penitenciario Provincial (SPP) y Bazán a la Unidad Penal N° 2.
Los informes con las conclusiones estarían finalizados la próxima semana y serían girados a la fiscal del caso, Yésica Andrea Miranda.

Pedido de la defensa
Por otro lado, fuentes consultadas por El Ancasti manifestaron que la defensa de Bazán, a cargo del abogado Orlando del Señor Barrientos, solicitó que entre los puntos de la pericia se efectúen preguntas para poder conocer si la mujer actuó coaccionada al momento del homicidio.
Esta hipótesis es sostenida desde un primer momento por la defensa de Bazán, quien pretende conseguir un cambio de carátula en la acusación de su clienta.

Según manifiesta la defensa, Bazán fue amenazada por Morales, con quien tendría una larga historia de violencia y maltratos que fueron plasmadas en denuncias.
La pareja acusada está imputada por “homicidio calificado por alevosía”. En el caso de la mujer también está acusada por la relación de pareja que tenía con Ocampo.

El empleado de seguridad privada fue encontrado asesinado el domingo 24 de enero, en un pozo en desuso, ubicado en cercanías a Antapoca.
Según la investigación, el hombre habría sido ultimado seis días antes, el día que salió de su casa para encontrarse con Bazán, con quien tenía una relación sentimental de hace 2 años.