Otra vez, el intendente de Valle Viejo volvió a ser noticia por el nepotismo con el que lleva adelante la gestión municipal. Molesto con el protagonismo que tienen en la decisiones del gobierno los hijos de Gustavo Jalile, esta semana quien era secretario de Gobierno de la Municipalidad, Marcelo  Ca-maño,  presentó su renuncia.

Si bien el ex funcionario destacó la figura del jefe comunal, dejó en claro que no está de acuerdo con la forma que se viene manejando Jalile y el hecho que sus descendientes Jair y Samira hayan acumulado tanto poder en el municipio. El primero está a cargo de la Secretaría Privada y su hermana tiene bajo su dominio la Secretaría de Acción Social y además la Secretaría de Cultura, Educación, Turismo y Deporte.

Respecto de su salida, Camaño comentó, en diálogo con diversas radios, que “sentía que en la toma de decisiones yo no estaba involucrado y yo no le voy a fallar a los vecinos y al equipo de trabajo no pudiendo plantear mi posición en la toma de decisiones y como no me siento incluido, doy un paso al costado”.

El joven dirigente indicó además que en el último tiempo las reglas de gobernabilidad en el municipio cambiaron y “el intendente ha depositado su confianza en otras personas” e hizo alusión a las secretarías que ocupan los hijos del intendente.

En ese sentido, insistió: “Él (por Jalile) decidió dar un rol importante a sus hijos en el gobierno, lo cual yo no voy a criticar pero, bueno, me parece que por ahí pasa el proceso de toma de decisiones” y si bien aclaró que designar familiares no es ilegal, planteó que uno debe preguntarse “si es legítima o no y si la gente votó o no eso”.

Sin embargo, Camaño dejó en claro que apoyará en una futura contienda electoral a Jalile pero dijo que espera “que nazca una nueva fuerza dentro del radicalismo en Valle Viejo porque al intendente le queda muy poco tiempo para jubilarse y me parece que llegó el momento de nuevas figuras políticas”.