Con sentidas palabras y con pequeños actos, pero llenos de significado dado el lugar en el cual se realizaron, políticos, sindicalistas, familiares, amigos y afiliados al gremio que conducía despidieron en la jornada de ayer al histórico Pedro Armando “Uto” Carrizo, quien falleciera el pasado lunes 26 de febrero tras haber estado internado en un nosocomio capitalino. 

Pasadas las 9, el cortejo fúnebre con los restos del “Uto” Carrizo partió desde la sede de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y desde allí se dirigieron hasta las instalaciones del club Olimpia, lugar en el que hizo un breve receso para que se le rinda homenaje, ya que allí realizó una activa participación deportiva.

Luego, el coche fúnebre siguió su andar por las calles céntricas, mientras vehículos y varios colectivos lo seguían.

Otro de los puntos en los cuales se detuvo el cortejo fue en la Legislatura provincial, ya que en ese recinto supo desempeñarse como diputado provincial y fueron los actuales senadores y diputados quienes lo despidieron -ver aparte-.

Con profundo dolor y dentro de un marco de respeto, el cortejo fúnebre llegó hasta la sede del Partido Justicialista (PJ).

El primero en hacer uso de la palabra fue el diputado Isauro Molina, quien expresó que “este sencillo acto nos permite reconocer la militancia, el compromiso y la dedicación del compañero Carrizo como padre de familia, como vecino, como dirigente deportivo y sindical que defendió en todas las luchas a los trabajadores”.

Seguidamente, el intendente Raúl Jalil manifestó que “se nos va un amigo que siempre daba buenos consejos. Era un sindicalista que me aconsejaba que no había que ser sindicalista de la calle, que había que ser sindicalista del consenso”.

A su turno, la gobernadora Lucía Corpacci expresó: “Estoy conmovida por la pérdida de ‘Uto’”, agregando que “tengo una enorme gratitud con este compañero, porque cuando recién empecé en el ámbito de la política el ‘Uto’ fue un compañero-padre para mí, alguien que me dio consejos y reconocí en él una persona, como esos grandes, que está más allá de la cosa cotidiana”.

“Hombres como él y como muchos hombres que dedicaron su vida al servicio de otros no se acaban, siempre quedan en la memoria de la sociedad, de los gremios, de los trabajadores”, concluyó.
Finalmente, el cortejo fúnebre llegó al Cementerio Municipal, lugar en el cual se le dio el último adiós.