
Recorren el país por la paz y la unidad
El jueves 30 de julio, arribó a San Fernando del Valle de Catamarca, la peregrinación que recorre el país con las imágenes de Nuestra Señora de Luján y el Negrito Manuel, en el marco de la Peregrinación y Misión por la Unidad de la Argentina.
Luego de su misión en inmediaciones de la Maternidad Provincial, se encaminaron hacia el Santuario de Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica, donde participaron de la celebración de la Santa Misa, presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el padre Franco Punturo, de la Diócesis de Merlo-Moreno (Buenos Aires), quien forma parte de la peregrinación.
Participaron especialmente de la celebración eucarística los peregrinos laicos y religiosas que integran este grupo que acompaña a la Virgen María en su advocación de Luján, peregrinando a pie por las provincias de la Argentina con el lema “Por la paz y la unidad de la Argentina”, como preparación para la celebración de los 400 años del Milagro de la Virgen de Luján, Patrona de Argentina.
En su homilía, Mons. Urbanč meditó sobre la Palabra de Dios proclamada centrada en el capítulo 13 de Mateo, más concretamente “hoy estamos meditando la última parte, después que se presentaron las siete parábolas, referida a la red que se arroja y recoge todo tipo de peces, y con esto Jesús nos quiere hacer comprender que mientras peregrinamos en este mundo, estamos todos juntos, el trigo y la cizaña. Él ha dicho que tienen que crecer juntos, pero al final habrá una separación. Cada uno de nosotros, mientras peregrina por este mundo, tiene chance, los santos del Cielo y la Virgen interceden por nosotros, para que seamos sensatos, para que optemos por el bien, por ser justo, y justo es aquel que hace la voluntad de Dios, expresa con su vida lo que Dios quiere, trabaja por lo que Dios quiere, ama como Dios quiere, es decir, está en una comunión permanente con Dios”.
En este sentido, subrayó que “nosotros tenemos el ejemplo elocuente de la Virgen María, quien siempre hizo la voluntad de Dios, Ella es justa, y nosotros la tenemos como protectora de nuestra patria, de nuestra diócesis. Y la tarea que tenemos, si es que vivimos en comunión con Dios, es hacer presente el Reino de Dios en el mundo; Dios quiere reinar en el corazón de todos los seres humanos. Por eso mandó a su Hijo al mundo, para que todos lo conozcan, porque conociéndolo lo pueden amar, nadie ama lo que no conoce. Y aquél que ama se pone al servicio del amado, ésta es nuestra tarea”.
Más adelante remarcó que “Dios mandó a su propio Hijo, anunció la buena noticia, fundó la Iglesia y llamó a algunos para que estén cerca de Él y que después anuncien la buena noticia. Nos constituyó en discípulos misioneros a todos, por tanto, de parte de Dios, la obra está hecha perfectamente. Ahora somos nosotros los receptores de esta obra, los que estamos bautizados, los que tenemos que llevarla adelante. Por eso tenemos que ser coherentes, de allí que Jesús nos dejó a su Madre para que nos guíe, nos proteja, nos aliente, nos reconforte, nos invite al cambio. Todos nosotros tenemos siempre una particular sensibilidad frente al amor de una madre, entonces escuchemos a nuestra Madre. Sigamos el ejemplo de nuestra Madre, para poder ser fieles a la vocación que hemos recibido en el santo bautismo, de ser constructores del Reino de Dios en el mundo… La tarea no termina nunca, debemos siempre estar en salida para llevar este mensaje de salvación, este mensaje de amor, de consuelo, de esperanza al mundo que nos toca ahora peregrinar y entregaremos la posta a otros. Esa es la misión”.
Al referirse a los peregrinos dijo: “Nuestros hermanos que han venido peregrinando van motivando y ésta es la posta que se deja a otros para que sigan haciendo la tarea. Esto es un ejemplo de lo que tenemos que hacer durante toda nuestra vida, mientras peregrinamos por este mundo”.
Hacia el final pidió “a la Santísima Virgen María que nos ayude, y que aprendamos a hacer como el Negrito Manuel, custodios de María en nuestro hogar, en nuestra sociedad, cuidarla porque Ella es la Madre de todos los seres humanos, la Madre de los hijos de Dios”… ; “el Negrito Manuel cuidó una imagen de María, pero en realidad lo que hace es que María, aquella que es Bienaventurada en el Cielo, pueda estar en el corazón de todos los argentinos”.
Luego de la Comunión, el Obispo invitó a todos los peregrinos a que se acerquen al Presbiterio, donde les impartió una bendición especial.
Como corolario de esta hermosa celebración, todos juntos alabaron a la Santísima Virgen María con el canto.
Testimonios de los peregrinos
Padre Franco Punturo (Merlo-Moreno): “Vengo acompañando a la imagen peregrina de la Virgen de Luján. Estamos peregrinando por toda la Patria con motivo de los 400 años de la llegada de la Virgen de Luján a la Argentina en 1630. Estamos recorriendo la Patria por etapas, ya recorrimos Jujuy, Salta, Santiago del Estero y ahora Tucumán y Catamarca. Lo hacemos por tramos y éste lo comenzamos el sábado 18 de julio desde San Miguel de Tucumán en el Santuario de la Virgen de la Merced, y desde allí fuimos pasando por distintos pueblos. Llegamos a Catamarca, entramos por La Viña (Paclín), El Portezuelo, y hoy estamos en la Catedral con la imagen de la Virgen de Luján y el Negrito Manuel. Es hermosa la fe de la gente, en mi caso es la primera vez que vengo a Catamarca, no conocía y me quedé sorprendido por esta fe, cariño y devoción por la Virgen. Es una provincia muy mariana por la presencia de la Virgen del Valle”.
Carolina (laica consagrada): “Estamos felices de acompañar a Nuestra Madre en esta cuarta etapa de peregrinación. La peregrinación surge de un grupo de mujeres en preparación a los 400 años que se va a cumplir en 2030, vamos recorriendo distintos puntos del país. La respuesta del pueblo fue un amor, es un pueblo mariano con mucho amor a la Virgen, de mucha piedad popular. Hemos vivido una experiencia de familia, de entrega, en agradecimiento nos han atendido como familia y estamos agradecidos a la Iglesia, al pueblo sencillo, porque la Madre tiene la característica de elegir a los más alejados. Además, estamos dando a conocer la persona del Negro Manuel cuya causa está en estudio para reconocerlo santo, estamos compartiendo ese misterio de Dios en el Negro que puso sus ojos en la Madre, para servirla a Ella y a su pueblo”.
Lidia: “Cuando apenas entramos a Catamarca me quedó grabada una imagen y un gran cariño de una señora de la Legión de María que nos dijo: ‘Mamá nos ama a todos, y como nos ama a todos, no se olvida de nadie’”.
Luis : “Estoy muy contento y muy agradecido al pueblo de Catamarca por cómo recibió a la Madre y a nosotros que somos esos piecitos que venimos caminando junto a Ella. Es mi tercer trayecto, de los cuatro que se vienen realizando”.
Olga : “Desde que llegamos con la Virgen a Tucumán y ahora a Catamarca fue una fiesta por la alegría que trajo la Madre”.
Hna. Juana (Tartagal, Salta, Diócesis de Orán): “Regocija el alma y engrandece el corazón caminar la Patria grande. Es una bendición ser parte de esta peregrinación – misión que va recorriendo nuestro país. Somos elegidos de la Madre para ser sus pies, sus manos, sus miradas, porque al ir mirando y recibiendo todo lo que la gente va manifestando en el amor, nosotros vamos alimentando nuestra fe, nuestro fervor. Salimos sumamente enriquecidos. Así que muchas gracias y también a los que nos acompañan con su oración”.
Para este viernes 31
9.00 a 13.00 Presencia de la Virgen en peatonal Rivadavia y Terminal de Ómnibus.
15.00 Inicio de la peregrinación desde el Santuario Catedral hasta el Santuario de la Gruta de la Virgen del Valle. Al llegar, se celebrará la Santa Misa.



