La ebullición continúa en el radicalismo, como coletazo de los errores políticos del gobierno de Mauricio Macri y de la crisis económica. El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales , explicó que “está fallando el sistema de toma de decisiones” del gobierno de Mauricio Macri y se quejó de la conformación de las distintas mesas de gestión: la mesa chica, la mesa política, la ampliada, la de coordinación o la de seguimiento. “¡Hemos hecho tantas mesas que no han servido para nada! Tenemos que terminar con la mueblería”, señaló.

En una entrevista con LA NACION, señaló que “algunos ministros se tienen que hacer cargo para no hacerle pagar el costo de los errores al Presidente, al que hay que cuidar”. De todos modos, señaló que tanto “Pro como el radicalismo formamos parte de estos errores”.

Propuso que “la mesa de decisiones debe ser la reunión de gabinete”, donde participan los jefes de los interbloques de diputados y senadores de Cambiemos, Mario Negri y Luis Naidenoff, de la UCR. Reclamó “poner fin al ajuste, porque 2019 tiene que ser de crecimiento y desarrollo”, dijo que “la gente está mal y la clase media termina pagando los platos rotos” y que “si no, se va a hacer difícil trabajar una campaña electoral “.

-¿Después de la reunión del radicalismo anteayer, qué papel tendrá la UCR en Cambiemos? –
Ratificamos nuestra pertenencia a la coalición Cambiemos , con el rol de aportar de manera proactiva y mejorar algo que no pudimos como radicalismo, Pro y Coalición Cívica, que es el sistema de toma de decisiones de Cambiemos. Intentamos muchas formas: mesa chica, mesa subchica, mediana… y en definitiva no hemos acertado. Todos colectivamente, hubo una falla central.

-¿Cuál debería ser el sistema de toma de decisiones?
-Desde la modificación de la estructura del Gobierno hay menos ministros y esa es la mesa de toma de decisiones. Allí se han incorporado los presidentes de los interbloques, Naidenoff y Negri. Ese puede ser un mecanismo operativo mucho más contundente para que todos formemos parte de las decisiones. Si hay algo que ha venido fallando es el sistema de toma de decisiones.

-¿Y cuál ha sido el error, hay autosuficiencia del Presidente?
-El error es no tener aceitado ese mecanismo de decisiones. Y, después, la aprobación del presupuesto pone fin a la política del ajuste. Necesitamos un presupuesto equilibrado, con el esfuerzo de todos, y decimos que en 2019 tiene que ser la agenda del crecimiento y del desarrollo.

-¿Cuándo cree que terminará la recesión y se revertirá el ciclo?
-Estos meses van a ser complicados. Algunos economistas plantean que el segundo trimestre del año que viene se va a marcar una recuperación, y que el segundo semestre del año que viene puede haber crecimiento. Vamos a estar con una caída de la economía de 3 puntos o poco más. Y habrá un arrastre de dos puntos y aspiramos a que el ruido de la gran devaluación pase definitivamente y recuperemos la senda del crecimiento y el desarrollo.

-¿Con la recesión podrán hacer campaña para la reelección?
-Estamos convencidos de que hay que tomar, además, otro tipo de medidas de políticas públicas que lleguen a la agente. Se ha aumentado la AUH, entre otras medidas de política alimentaria. La gente está mal, los pobres y la clase media terminan pagando los platos rotos de la crisis en todos sus niveles. Hay que trabajar en esa dirección. Tenemos muchas herramientas en los distintos niveles del Gobierno, porque si no, se va a hacer difícil trabajar una campaña electoral. Hay que buscar por dónde sea resolver los problemas.

-Se ha dicho que el equipo de Macri no tiene manejo político.
-El Gobierno hizo muchas cosas bien y, como todo gobierno, cosas mal. No somos infalibles. Hay que tener sentido autocrítico y encarar con humildad todos los cambios que haya que hacer. Creo que el Presidente esta parado ahí y el radicalismo puede aportar mucho. Además de la falta de un sistema de toma de decisiones, lo que ha fallado es la política también.

-¿En qué falló cree usted?
-En cuanto a la articulación: reconocer que la política bien entendida, en el manejo de la articulación con todas las fuerzas políticas, permite poder cumplir objetivos y tomar decisiones. Y en eso creo que el radicalismo puede aportar mucho.

-¿La suba de tarifas por devaluación retroactiva, donde usted tuvo protagonismo, fue un error político? -Está claro que fue un error político, de interpretación de la sociedad, de cómo está la gente. Y me alegro de que formemos parte de un Gobierno que tenga la capacidad de reconocer y dar marcha atrás.

-¿Cuál es el mecanismo ideal para anticiparse al desgaste?
-Genera desgaste, pero lo peor es la incertidumbre en la gente. ¡Hemos hecho tantas mesas, que no han servido para nada! Pero, digo, Pro, el radicalismo… todos formamos parte de estos errores.

-Con tantas mesas decían que era una mueblería…
-Sí, claro, parecía una mueblería (risas), exactamente. Eso es lo que hay que sincerar.

-¿Qué piensa hoy el radicalismo del jefe del Gabinete, Marcos Peña?
-Marcos es un articulador, el que busca el diálogo y que siempre ha tratado de llevar información…
Pero tiene hoy un rol central, importante y los ministros también tienen que tenerlo. Porque hay algunos ministros, también, que se tienen que hacer cargo de sus decisiones y no que todo el costo político esté en Marcos y, menos, en el Presidente, al que tenemos que cuidar.

-Se habló de que la UCR se entera por los diarios de algunas medidas que toma el Gobierno.
-Es verdad. Eso sí… es verdad.

-¿Cómo se puede mejorar?
-Saliendo de tantas mesas, saliendo de la mueblería y buscando mecanismos racionales, reales. Y el mecanismo real es el gabinete. Y con la participación de los presidentes de nuestro interbloque, creo que allí tiene que andar. Porque es el día a día y los que gobernamos las provincias estamos en el día a día de las provincias.

-Algunos en la UCR quieren ir con candidato presidencial propio y otros quieren poner al vicepresidente. ¿Usted qué opina?
-En 2015 llevamos tres fórmulas a las PASO. Yo me inclino por un mecanismo. Eso lo tenemos que resolver en el marco de Cambiemos. Creo que no es el momento. Es el momento de ocuparnos del país, de la gente, de los más pobres, de la clase media.
-También la UCR criticó el reparto de planes sociales. ¿Se critica que se financia a las organizaciones o que todavía hay muchos planes sociales y aumentaron?
-La construcción de ciudadanía es por el camino inverso, no empoderando a los intermediarios, que terminan manejando la vida de la gente y de los más pobres. Es garantizándoles derechos y que el Estado llegue directamente a la gente, porque por derecho les corresponde, entonces ha sido un error empoderar a estos intermediarios. Creerle a Juan Grabois o el Movimiento Evita, que tienen objetivos políticos, y siguen presionando también a la gente, es un error. El Estado tiene dar un sistema que no empodere a estas organizaciones. Se ha hecho, pero también se sigue haciendo lo otro.

-Usted en Jujuy tuvo el caso de Milagro Sala, que lideraba una organización, la Tupac Amaru, con reparto de planes sociales.
-Por eso, hemos terminado con la intermediación, más allá de que todavía aparecen algunos referentes del Movimiento Evita. Eso pone en una situación de pérdida de derechos a las personas.

-¿No cree que los planes sociales deberían estar atados a una capacitación laboral?
-Obvio, eso se agregó. Hay un componente de capacitación que ha exigido el Gobierno y eso está bien. Pero, bueno, estamos en una situación muy compleja.