EL TRÁNSITO DEL ÚLTIMO AÑO ESTARÁ MARCADO POR LA INCIDENCIA ELECTORAL
Las reformas en materia de política minera y la consolidación de un bloque regional aparecen como fortalezas. El reordenamiento de la administración pública es asignatura pendiente.

El 9 de diciembre de 2019, Raúl Jalil asumía la gobernación de la provincia y sucedía a Lucía Corpacci en la gestión que el peronismo comenzó en 2011, tras la derrota al Frente Cívico y Social. Comienza a transitar el último año de su mandato y todavía no está definida su reelección en el marco de la alianza del Frente de Todos. Se trata de una gestión en la que encaró una serie de transformaciones para la provincia, pero hay otras que todavía no pudo lograr.
El inicio de su mandato estuvo signado por la pandemia por COVID que modificó el plan de Gobierno y durante dos años la atención estuvo centrada en la demanda del sistema de salud. Aún así, impulsó algunos ejes que caracterizarán a la gestión como la minería, las reformas en el Poder Judicial y el impulso al bloque regional del Norte Grande.

A partir de la reforma en políticas mineras, impulsó la modificación del Código de Procedimientos Mineros. El cambio más importante fue que la autoridad minera de la provincia pasó a ser ejercida en primera y única instancia administrativa por el Ministerio de Minería, que en aquel momento estaba bajo la conducción de Fernanda Ávila. Hasta ese momento, la autoridad era del Juzgado de Minas que había quedado bajo la lupa por alguna burocracia en el control de los pedimentos mineros. Con el paso de los años, se había conformado un sistema que permitía la especulación con los yacimientos y ponía trabas a la inversión y el desarrollo minero.

El círculo de las reformas en materia minera se completó con la decisión de retomar el control de todos los fondos que deja la minería y la creación del Fondo Fiduciario de Regalías mineras, último paso de un proceso que comenzó en abril de 2020 con la creación de la Agencia de Recaudación de Catamarca. En un primer momento, ARCA tomó el control de los fondos de regalías mineras y para ello debió correr del eje a los intendentes tras varios años de un manejo errático de las regalías mineras.

En el marco de la gestión se destacó la preparación del Hospital Monovalente Carlos Malbrán como uno de los primeros centros del país para atender casos graves.

El boom del litio vino a suplir la caída de los fondos que habían ingresado a Catamarca por la explotación del yacimiento de Bajo La Alumbrera. En este sentido se destaca la conformación de una alianza estratégica con los gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales y de Salta, Gustavo Sáez, para conformar la mesa del litio y avanzar como región para atraer inversiones y para regular los beneficios del oro blanco.

La llegada de capitales extranjeros interesados en el desarrollo del litio transformó la fisonomía de la puna catamarqueña con los proyectos que están en etapa de preparación para la explotación. La sombra en este proceso fue la subfacturación del litio que fue denunciada por la oposición. En marzo de este año, el diputado Alfredo Marchioli (UCR) planteó su sospecha acerca de que la empresa Livent, que opera en el Salar del Hombre Muerto, vendía el litio que extrae de Catamarca a un precio menor en comparación con los precios internacionales. Meses más tarde, un informe de la Dirección General de Aduana confirmaría que Livent incurrió en evasión fiscal a través de 403 operaciones de exportación de litio cuyos valores declarados para salir del país fueron hasta un tercio de lo que declararon otras firmas por productos similares.

En esta misma línea, una asignatura que no pudo lograr es la puesta en marcha del proyecto minero Agua Rica, que utilizará la infraestructura heredada de Minera Alumbrera. La fuerte resistencia de un sector de la comunidad andalgalense obliga a la gestión a caminar con pie de plomo. En cambio, a través del diálogo, logró apaciguar la resistencia política al proyecto minero que encabeza el intendente opositor, Eduardo Córdoba (JPC).

La fuerte incidencia de Jalil en el desarrollo del eje minero se completa con la designación de Fernanda Ávila en la Secretaría de Minería de la Nación. Llegó a ese cargo en la gestión del exministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se quedó en el poco tiempo que estuvo Daniel Scioli en esa misma cartera y acompaña ahora al ministro de Economía, Sergio Massa. De esta manera, Ávila sobrevivió a las tormentas en el gabinete nacional, tras el quiebre entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta, Cristina Fernández.

Además, la jubilación del juez eelectoral y de Minas, Raúl Guillermo Cerda, le permitió quedarse también con otro bastión clave a través de la designación de Agustina Crook.

La mano en el Poder Judicial
Otra línea que caracterizó a la gestión de Jalil fueron las reformas en el Poder Judicial al aprovechar al máximo las posibilidades que permite una Constitución añeja y que no logra el consenso político para reformarla. Lo primero fue la ampliación de los miembros de la Corte de Justicia. Corpacci ya los había elevado de tres a cinco, y el Gobernador lo llevó a siete. En la actualidad, sólo José Ricardo Cáceres y Raúl Cippitelli quedan de la anterior gestión del Frente Cívico y Social.

Además, por decreto creó la Comisión Evaluadora para llevar adelante los concursos para la selección de magistrados y funcionarios del Poder Judicial que requieren acuerdo del Senado y derogó el anterior Consejo de la Magistratura. La medida tiene todavía fuertes resistencias de la oposición porque el nuevo mecanismo institucional eleva la calidad de las evaluaciones a los postulantes, pero tiene flancos débiles cuando los concursos quedan desiertos y esto permite que el Ejecutivo haga uso de la facultad constitucional para designar los cargos que quedan vacantes.

El debate se actualizó hace pocos días por la muerte del exministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas, ya que se puso bajo la lupa la actuación del fiscal Laureano Palacios, uno de los tantos que logró el acuerdo del Senado sin pasar por un concurso.

Respaldo regional
Por otra parte, Jalil se recostó en la consolidación del bloque regional del Norte Grande que permitió que los diez gobernadores de esta zona del país tengan mayor presencia y más peso ante el Gobierno nacional en el marco de la histórica pelea entre el interior y el puerto de Buenos Aires. Precisamente, en septiembre los mandatarios de la región participaron de una misión que se realizó en Washington y Nueva York con el propósito de atraer nuevas inversiones para sus provincias y aumentar las exportaciones.

En estos tres años de gestión no logró avanzar en la reforma del Estado para reordenar la administración pública en áreas claves como salud y educación. Este fue el eje del conflicto que en los últimos seis meses tuvo al personal de Salud en la calle con un largo reclamo salarial. El primer mandatario acostumbra a destacar la creación de empleo en el sector privado como la carta del triunfo frente a la imposibilidad de avanzar con el proyecto para reordenar la administración pública y la dispersión en la escala salarial del sector público.

Por último, en el plano político, el Gobierno logró mantener el equilibrio entre las patas de la alianza peronista junto a Lucía Corpacci y el intendente de la Capital, Gustavo Saadi, pese a algunas diferencias, como la que hace pocos días expresó Saadi con respecto a la decisión de Jalil de votar en octubre, en forma conjunta con las elecciones nacionales. La definición de este capítulo será clave para el desafío electoral que el oficialismo tiene el próximo año.

Fuente: El Chasqui Digital

Artículo anteriorBanco Catamarca y REV B, campeones
Artículo siguienteLos dos jugadores de Argentina que se perderán la semifinal ante Croacia
Catamarca Provincia, Diario de Catamarca, provincia del Norte de Argentina, con toda la información de la región actualizada y seleccionada. https://catamarcaprovincia.com.ar/ Esta compuesta por 3 comunicadores que trabajan para informar los eventos mas destacados y de interés, desde política a Entretenimiento y Virales.