Durante las últimas horas del domingo y las primeras del lunes, la dirección de Inspección General del municipio capitalino realizó operativos de control para fiscalizar los diferentes eventos organizados por y para los estudiantes del último año de la secundaria.

En las inspecciones, tres fiestas fueron suspendidas en forma preventiva y se clausuraron los locales por diferentes irregularidades.


Un caso fue registrado por los inspectores en la zona de La Quebrada, a la altura del kilómetro 7, donde se realizaba una fiesta con alumnos de un colegio confesional céntrico. Allí se logró constatar que los menores involucrados en la fiesta estaban consumiendo bebidas alcohólicas, que se vendían en el lugar.

Por esta razón, el espacio fue clausurado y la fiesta cerrada. Las actas labradas se remitieron al juez de Faltas municipal para determinar las sanciones correspondientes.

Por otro lado, en un complejo ubicado en la zona del camino al dique El Jumeal, los inspectores realizaron un procedimiento, luego de tener información sobre el consumo de alcohol. Los inspectores constataron la situación, revisaron las autorizaciones municipales que se otorgan para eventos, y también suspendieron la fiesta, además de clausurar el local en forma preventiva. Las actas también fueron enviadas al juzgado de Faltas.

Luego, durante la madrugada del lunes, se conocieron denuncias de vecinos de la zona del barrio Portal del Norte por una supuesta fiesta en un salón sobre avenida San Juan Bautista. Tras realizar una inspección, esta fiesta también fue clausurada porque la organización no contaba con las debidas autorizaciones.

“Sabemos que los jóvenes tienen esta nueva modalidad para festejar el inicio de su último año de secundaria, y desde la municipalidad de la Capital se realizan campañas de concientización para entender la responsabilidad con la que los menores y sus tutores deben encarar estas circunstancias”, dijo Fernando Boneu, director de Inspección General.