
La comunidad parroquial de San Jorge continúa celebrando las fiestas en honor de su santo patrono, conjuntamente con su vicepatrono San Expedito, en el marco del Septenario de Nuestra Señora del Valle y del mes dedicado al Beato Mamerto Esquiú camino al Bicentenario de su Natalicio.
En la jornada de ayer participó de la novena la Comunidad de la Virgen de la Medalla Milagrosa y Legión de María.
En su homilía, el párroco, padre Héctor Moreno, reflexionó sobre el pecado de la envidia y la violencia. “Los cristianos tenemos origen en la esencia del amor en el que no tiene lugar la envidia ni la violencia”, afirmó.
Asimismo, agradeció la presencia de las familias de la Catequesis y los agentes de pastoral.



