En estos poblados las dificultades son mayores por cuanto los caminos –en su mayoría de tierra-, no tuvieron mantenimiento a lo largo del año pasado, y con las lluvias quedaron intransitables por el barro.
El tránsito por la ruta provincial N°21 otra vez fue interrumpido por la crecida del río Manantiales, pero en esta oportunidad el agua arrastró parte del vado, con lo que la circulación no se podrá restablecer hasta su reparación.
Pero la opción para cruzar este río es transitando por un camino alternativo que abrió la comuna.
También creció el río La Aguada, ubicado a unos mil metros de Alijilán, dejando aislado un barrio de siete u ocho viviendas de la localidad homónima.
Según se informó, en esta zona cayeron cerca de 120 milímetros entre la noche del martes y la madrugada de ayer, mientras que en Bañado de Ovanta llovió 90mm y en Alijilán y Manantiales, 85mm.
En Bañado de Ovanta el agua proveniente de unas fincas ubicadas en las cercanías de barrio El Tala llegó hasta las puertas de las viviendas aunque no hubo inundaciones.
Si bien el poblado está lejos del río, la preocupación de la gente es por la continua llovizna. Aquí se proyectó la realización de un canal de desagüe que llevaría el agua al río de Bañado de Ovanta, que fue aprobado pero que aún no comenzó la obra. En algunos sectores de San Pedro y Bañado de Ovanta hubo cortes de energía por varios minutos. Es que estas importantes precipitaciones se dan luego de varios días con lluvias no tan intensas, pero que poco a poco fueron colmando la capacidad de absorción de la tierra.


