Con base en los últimos indicadores del Indec sobre la pobreza y la indigencia en
Catamarca, el bloque radical presentó un proyecto por el cual busca que se
declare la emergencia pública en materia alimentaria y nutricional en toda la
provincia hasta finales de este año. La iniciativa, que tendrá tratamiento el próximo
viernes en la Cámara Baja, sugiere la creación de un Programa de Seguridad
Alimentaria y Nutricional en el Ministerio de Desarrollo Social y, a la vez, dispone
que se aumente un 200 por ciento los fondos destinados “a Políticas Alimentarias
(Comedores Escolares, Comedores Comunitarios, Acciones de Nutrición)”.
El primer artículo de la iniciativa deja en claro la preocupación de las y los
opositores: “Garantizar el acceso de la población a los alimentos y contenidos
nutricionales esenciales durante la crisis económica, referenciada en los
indicadores de pobreza, indigencia de nuestra provincia”. En la fundamentación,
indican que desde el año 2017 hasta finales del 2022, de acuerdo al Indec, hay un
“acrecentamiento de la pobreza infantil a un 18,27 % en el Valle Central; quedando
un 58% de niños y niñas en Gran Catamarca bajo la línea de pobreza”.
“Es decir que nos encontramos con cifras totalmente desalentadoras y alarmantes;
entonces asegurar políticas que permitan mitigar los efectos negativos de la crisis
económica en los sectores más vulnerables debe ser la principal prioridad”, acota
el radicalismo en el proyecto. Además, menciona que si bien aún no hay datos del
último relevamiento de comedores y merenderos en la provincia, “la situación es
palpable y de manera totalmente desfavorable, da cuenta de un incremento de
centros comunitarios activos, donde cada vez son más las familias que asisten a
esos lugares para paliar un derecho básico como es la alimentación, estos lugares
ofrecen viandas semanales, de las cuales el mayor porcentaje son mujeres”.
Entre las medidas propuestas por los legisladores radicales se encuentran el
refuerzo de los comedores alimentarios existentes,
la implementación de un programa de emergencia alimentaria y nutricional para
niños, niñas de 0 a 4 años y mujeres embarazadas, el fortalecimiento de los
comedores escolares con alimentos frescos y nutritivos, y la ampliación del apoyo
a los comedores comunitarios gestionados por organizaciones sociales
reconocidas.
También sugieren la conformación del Consejo Provincial de Seguridad Alimentaria
y Nutricional, integrado por diferentes organismos y entidades, para elaborar un
plan de acción y supervisar el cumplimiento del derecho a la alimentación.
Además,
el proyecto contempla el incremento del presupuesto destinado a comedores y
merenderos escolares y comunitarios acorde a los índices de la inflación.



