El multimillonario Elon Musk presentó la pasada madrugada el principal avance de su empresa Neuralink: un chip que se implanta en el cráneo y que tiene el tamaño aproximado de una moneda.

El chip se llama Link V0.9 y tiene unas dimensiones de 23 x 8 milímetros. Al implantarlo, queda al mismo nivel que la piel y es imperceptible. Lleva integrada una batería que le da una autonomía de un día. El cargador es magnético y se conecta a la cabeza para iniciar la carga.

Además, Neuralink ha creado el robot quirúrgico que lo implanta. Esta operación dura menos de una hora, no requiere anestesia general y el usuario puede abandonar el hospital el mismo día de la intervención. El robot, además, implanta los electrodos que se conectan con el chip. Por otro lado, como explicó Musk, el chip se puede retirar en cualquier momento sin efectos secundarios.

El objetivo del chip de Neuralink es que solo con señales cerebrales se puedan activar dispositivos como las luces de casa, o una plataforma como Netflix. Según Elon Musk, el chip permitiría arrancar un coche Tesla e incluso guardar recuerdos.

El chip es todavía un prototipo y todavía queda un trecho para que se comercialice, pero desde el pasado mes de julio, Neuralink está haciendo pruebas con humanos.