Las marcas y los moretones en el cuerpo de un niño con capacidades especiales dejaron al descubierto un calvario de violencia física y verbal que el pequeño vive en su hogar. El autor de dichas lesiones sería su padrastro, según los propios dichos del chico, quien también agregó que no es la primera vez que es golpeado por su padrastro, quien también agrediría a su madre.

Fuentes judiciales consultadas por este diario indicaron que el hecho salió a la luz tras la denuncia de las autoridades de la Escuela de Educación Especial Nº 998 “Santa Lucía de Siracusa”, quienes se hicieron presentes junto al chico en la  Unidad de Violencia de Género y Familia y denunciaron los malos tratos.

Si bien no trascendieron mayores detalles en cuanto al hecho, se conoció que el niño había llegado con “marcas” visibles en el cuerpo, por lo que la docente se le acercó y, tras preguntarle por qué tenía esas marcas, el niño le respondió que su padrastro le había pegado, no especificando algún motivo de la reacción del adulto.

Una vez radicada la denuncia en la sede judicial, los sumariantes pusieron en conocimiento de la situación al fiscal en turno, quien dispuso una serie de medidas, entre las cuales estaba que el niño fuera examinado por el médico legista para constatar el tipo, grado y data de las lesiones que presentaba.

Hombres violentos

En tanto, que en el lapso de una hora, el domingo a la noche dos hombres fueron detenidos por agredir físicamente a sus exparejas.

El primero de los episodios tuvo lugar en la esquina de la Ruta Provincial N° 1 y calle Ángela López, de la localidad de Piedra Blanca. Alertado por un llamado telefónico, el móvil de la jurisdicción llegó al lugar y arrestó a un hombre de 33 años, quien había agredido a su expareja, una joven de 25 años.

Una hora después, es decir a las  21:10, los efectivos de la Comisaría Novena arrestaron a un hombre de 49 años. El sujeto fue sindicado por una mujer, su expareja, de haber llegado a su domicilio en la Manzana “B” del barrio San Antonio Sur y, sin motivo aparente, comenzó a agredirla físicamente.

En ambos casos, las damnificadas realizaron las denuncias correspondientes en las Unidad Judicial Nº 11 y Nº 9, respectivamente.