Una compañía israelí está entrenando a una inteligencia artificial llamada ‘Cecilia’ para que haga cócteles y se los sirva a sus clientes. Con esta camarera robótica, los bares no tendrán que recurrir a un barman experto y se asegurarán de que los consumidores queden satisfechos con su pedido.

La inteligencia artificial se muestra a través de una pantalla y se le puede dar indicaciones mediante la voz o con la pantalla táctil que hay debajo de Cecilia. Para pagar, el usuario puede utilizar su tarjeta bancaria o hacerlo por el teléfono móvil.

Después de cobrar, la máquina comienza a realizar la mezcla en su interior para, posteriormente, ofrecérsela al cliente en un vaso a través de la ranura de venta.

El director ejecutivo de la empresa, Elad Kobi, ha detallado que ella “trabaja en el reconocimiento de vozy “puede conversar con los clientes”. Además, Kobi asegura que los consumidores no se perderán el espectáculo, ya que “cuando eligen un cóctel específico, puede prepararlo en vivo”.

Según ha detallado la marca israelí, cada Cecilia puede llenarse con 70 litros de diferentes licores. Asimismo, la inteligencia artificial es capaz de servir hasta 120 cócteles por hora mientras ameniza sus preparaciones con entretenidas charlas con los clientes.

De momento, la firma ya lanzó uno de sus robots el 24 de febrero de este año, es decir, el Día Internacional del Bartender. Este modelo de prueba se ha utilizado en algunos eventos, como el organizado por Microsoft, el grupo de contabilidad KPMG y la compañía tecnológica Cisco.

Kobi considera que su tecnología puede ser de gran utilidad para los bares o pubs que quieran innovar y “sorprender” a sus consumidores. Por otro lado, también se destaca que los robots de coctelería pueden resultar más eficientes y beneficiar a los establecimientos especializados en este servicio.

La empresa ofrece la posibilidad a los locales de contratar a una Cecilia por 2000 dólares (aproximadamente 1700 euros) al mes. No obstante, también existe la opción de comprarla por 45 000 dólares (unos 39 300 euros).

Siempre hay escasez de trabajadores –comenta Alan Adojaan, director ejecutivo de Yanu, una empresa que recientemente también anunció su barman robótico-. Hay que capacitarlos, pero luego se van. Hay una gran rotación de personal”.

Alan Adojaan junto a su robot coctelero.
Alan Adojaan junto a su robot coctelero.
Yanu

Apuntamos a lugares que tengan una gran rotación de clientes, como eventos deportivos, festivales o discotecas  -apunta Adojaan sobre su máquina-. La máquina es muy rápida: puede funcionar tan rápido como tres camareros y medio y hacer 100 bebidas por hora. Puede contener hasta 1200 bebidas“.

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