Durante la marcha del pasado sábado contra la minería, que por cierto fue masiva y una clara expresión de rechazo hacia el proyecto minero, se produjeron daños y ataques a la sede de la empresa minera y sede del PJ y dos días después la Justicia ordenó allanamientos en varios domicilios de Andalgalá de personas que según dicen “podrían ser los autores del hecho”.
Lo curioso de esto es que la justicia ordenó un allanamiento y detención en la casa del dirigente social y docente jubilado Aldo Flores, uno de los que fue el fundador de la “Asamblea El Algarrobo” y que para la justicia sería uno de los autores de dichos desmanes contra la prodigiosa e intocable Agua Rica.
Aldo Flores es un docente retirado de 72 años de edad que cometió el delito de hablar por el megáfono como lo hace todos los sábados hace 20 años en las caminatas alrededor de la plaza. Claramente se ve a Aldo Flores hablar con su megáfono diciendo “No hay licencia social para las mineras en Andalgalá!”, “no nos van a arrodillar las mineras!” y frases como estas que no condicen con lo ocurrido el sábado y que no parecen alentar a quemar nada ni romper nada.
Ahora este activista del megáfono está detenido por orden de la justicia porque les parece un hombre peligroso, tanto intelectualmente como físicamente y podría ser, según interpreta la Fiscal Rodríguez, el responsable de todo lo sucedido.
Aun cuando en todas las filmaciones que seguramente la justicia ya las tiene en su poder se nota que quienes embisten contra la sagrada empresa minera son jóvenes y no un hombre de 72 años que apenas se moviliza y habla con su megáfono buscando que la gente se concientice de lo que está pasando con la minería.
Ante la difícil situación sanitaria que se vive en Andalgalá, creemos que un hombre de tal edad no debería estar en una celda siendo una persona de riesgo ante el Covid-19. ¿Las autoridades lo pensarán igual? Así la justicia, siempre en dirección contraria.
- Asamblea El Algarrobo



