Un nuevo caso de abuso sexual es investigado por la Justicia local.

El hecho, que habría ocurrido hace varios meses atrás en el interior provincial, salió recién a la luz el pasado jueves, cuando en horas del mediodía arribó a la Maternidad Provincial 25 de Mayo una adolescente de 16 años -los datos personales se reservan- cursando un embarazo de siete meses producto de un abuso sexual con acceso carnal.

Fuentes policiales y judiciales consultadas por LA UNION indicaron que la jovencita llegó a la Maternidad en compañía de un familiar con dolores abdominales, -según indicó a los investigadores- y tomaron conocimiento en el centro de salud que la chica había sido víctima de una violación.

Según se informó en el pasado mes de abril, la adolescente habría sufrido un ataque sexual, aparentemente por un varón de su grupo familiar al que, por motivos que son materia de investigación, no denunció en su momento ni tampoco contó a nadie lo que le había pasado.

Producto de esta violación, que al parecer no habría sido el primer ataque que la chica sufría a manos de este familiar, sino que era víctima de abuso desde niña, quedó embarazada y lo ocultó por varios meses.

Sin embargo, el jueves se sintió muy mal y luego de ser llevada al centro de salud de la zona, fue derivada a esta Capital, donde ingresó pasado el mediodía a la Maternidad Provincial.

Luego de recibir la asistencia de los profesionales, la adolescente se habría quebrado y les confió que el embarazo que gestaba no era deseado, sino que era fruto de un abuso sexual.

Ante tamaña declaración, los profesionales médicos convocaron a la Policía y, posteriormente, se entrevistaron con el familiar que acompañaba a la adolescente, quien les habría manifestado desconocer no solo que la chica había sido víctima de un abuso sexual, sino también que estaba embarazada.

Seguidamente, la mujer se dirigió a la Unidad Judicial Nº 3 de La Chacarita y denunció el hecho. La causa fue puesta de inmediato en conocimiento del fiscal en turno, Jonathan Felsztina, quien impartió las directivas a seguir. Entre ellas, que personal judicial se apersonara en la Maternidad y llevara a cabo las actuaciones correspondientes.

Así también, se supo que como el embarazo está “avanzado”, las autoridades aguardaran a que los médicos que asisten a la joven los autoricen para la realización de una prueba de ADN que les permita conocer y confirmar la identidad del abusador.