ICAÑO – LA PAZ.- La jueza de Control de Garantías de la Sexta Circunscripción Judicial, Corina Pérez, ante el testimonio de dos hermanitas de 8 y 16 años, decidió ordenar la prisión preventiva para su padrastro. El hombre fue imputado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia con la víctima” y ahora deberá esperar el debate en el Servicio Penitenciario Provincial, ubicado en Miraflores, Capayán.

Fuentes consultadas por El Ancasti señalaron que la magistrada tomó su decisión con base en el testimonio de las chicas, tanto en sede judicial como en la Cámara Gesell del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) del Poder Judicial, en la Capital, donde ratificaron sus dichos.

El presunto doble abuso sexual infantil tomó estado público a finales de marzo. La niña de ocho años le dijo a su papá que sentía una molestia en su zona íntima y él la llevó al médico, en la localidad de Icaño, departamento La Paz. Allí se advirtió que la pequeña tenía signos de un presunto abuso sexual. Inmediatamente, el hombre realizó la denuncia penal contra el principal sospechoso: el padrastro. Tras esta presunción, el padre comenzó a indagar. La actual pareja de su ex mujer, madre de la niña pequeña y de otra hija adolescente, fue señalado como sospechoso. Luego el padre fue a la comisaría de esta localidad lapaceña y denunció el hecho. La denuncia sumó otra víctima, la hermana mayor de 16 años, de quien se sospechó que también habría sido abusada por el padrastro. Las chicas declararon en la Cámara Gesell y la situación del acusado quedó complicada, por lo que la fiscal subrogante Verónica Melnik el viernes pasado pidió la audiencia de prisión preventiva. Ayer se concedió su pedido y el imputado fue trasladado al penal.

La historia sigue y aumenta más horror: la hermana mayor, de 16 años (quien tiene un bebé) también habría sido abusada por el padrastro.

De acuerdo con las primeras investigaciones, los hechos no son recientes sino que datan de más de dos años, cuando la más pequeña tenía cinco años y la mayor, 14. Entre las primeras medidas se tomó declaración a la madre y a las nenas. También se ordenaron pericias psicológicas y psiquiátricas. Cada pericia resulta una pieza clave para resolver esta causa.

Mal social

El abuso sexual infantil (ASI) es una de las formas de violencia que más afecta a chicos y chicas. De acuerdo con informes de UNICEF, al menos la mitad de los casos de ASI se produce en el seno del hogar: el victimario, es decir quien perpetra el abuso, es alguien conocido por la víctima y que por lo general no es solo conocido, sino que tiene algún grado de familiaridad.

Estudios afines al ASI indicaron que en Argentina se estima que uno de cada cinco niños y niñas son abusados por un familiar directo antes de los 18 años; la edad media de inicio del abuso es de 8 años. Otro dato que se destacó es que la gran mayoría de las víctimas serán niñas o adolescentes mujeres: ocho o nueve de cada 10 y el 70 % de las adolescentes víctimas no dirá jamás que fue abusada ni buscará ayuda. En cuanto al abusador, las estadísticas señalan a los hombres, más aún aquellos que son cercanos y de confianza de los niños y niñas.