En horas de la noche del miércoles, la Policía irrumpió en un domicilio en respuesta a
llamados de vecinos que escucharon gritos y quejidos por parte de una niña. En la
vivienda, los uniformados se encontraron con una niña de 4 años que había sido
encerrada en un baño como castigo y dieron intervención a la Dirección de Infancia y
Adolescencia.
Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió a las 21.40, momento en que
intervinieron efectivos de la comisaría Quinta.
Según la denuncia de vecinos, habrían escuchado el llanto y gritos de una menor de
edad, que provenían del interior de la casa, ubicada en la calle Francisco Moreno.
Los policías se entrevistaron allí con una joven de 26 años y constataron que ésta
había agredido físicamente a su pequeña hija para luego encerrarla en el baño de la
vivienda.
Los efectivos policiales resguardaron a la pequeña y dieron intervención a las
autoridades dependientes del ministerio de Desarrollo Social, desde donde
confirmaron a El Esquiú.com que se llevó a cabo un resguardo temporario de la
pequeña, que se encontraba en estado de shock a la llegada de la Policía.
Desde la mencionada Dirección, se indicó que se separó a la niña de su familia –
compuesta también por un padre y un hermano más pequeño- de forma temporal,
pero se trabajará con la madre para evitar que este tipo de conductas se repitan.
Por un lado, la progenitora deberá presentar toda la documentación de la menor,
como libreta de vacunación, etc. y se le recomienda terapia psicológica, pero
además deberá asistir a talleres de Cuidado Parental y modos de Crianza y será
monitoreada por el ente gubernamental en lo subsiguiente.


