Los municipales de Recreo continúan con paro por tiempo indeterminado.

Luego de un in pass, los trabajadores agremiados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) volvieron a las negociaciones con el Gobierno municipal, en el reclamo por un aumento salarial y apertura inmediata de paritarias.

En el marco de estas negociaciones, se realizó una reunión ayer con el Secretario de Gobierno del municipio, Pablo Chevel y la Jefa de Gabinete, Liliana Espinoza, pero no hubo propuestas y ATE decidió continuar con las medidas de fuerza. Se espera que hoy en una nueva mesa de negociaciones se pueda avanzar en un acuerdo.

Los municipales recreínos vienen reclamando desde hace meses un aumento salarial de $2.000, bono y apertura de paritarias.

Hasta el momento el municipio solo otorgó $1.000 en concepto de adelanto, que fue rechazado de manera rotunda por el gremio.

José Herrera, secretario general de ATE Recreo, señaló que el gremio sigue reclamando “una respuesta concreta al planteo que traemos de 2018”, y destacó que en primera instancia se pretende resolver el tema salarial inconcluso desde el año pasado, para luego avanzar en la pauta salarial de este año.

Recalcó que los trabajadores pretenden un aumento cercano a lo que fue la inflación del 2018 y que la intención es lograr que éste se realice en una suma fija, para tratar de achicar la brecha salarial.

Actualmente el sueldo más bajo de un empleado municipal en Recreo es de $11 mil, mientras que en Capital llegará a los $26 mil.

El reclamo salarial en Recreo lleva meses y el paro ya suma unos 60 días e intensas jornadas de protesta que incluyeron bloqueos al municipio. Con el reclamo se convirtió en uno de los municipios más combativos, pero también uno de los pocos que no logró sellar una recomposición salarial durante todo el 2018.

En ese transcurso la Dirección de Inspección Laboral (DIL) dictó la conciliación obligatoria, pero las partes no llegaron a un acuerdo y volvieron a quedar liberadas.

Durante el receso de verano, los trabajadores decidieron levantar las medidas, pero continuar con el reclamo.

Las negociaciones se retomaron en febrero, pero luego fue el Festival Nacional e Internacional del Cabrito el que le puso un freno a las manifestaciones.

Los trabajadores habían decidido suspender las medidas durante el transcurso del evento para no perjudicar a la comunidad y a los visitantes. Tras la finalización del festival volvieron a sentarse en una mesa de negociaciones, la que continuará hoy.

Cuestionaron también que en varias mesas de negociaciones entabladas con el municipio no lograron que sea el propio intendente (Roberto Herrera) el que se siente a dialogar con los trabajadores, mientras que solo fueron recibidos por funcionarios de su gabinete.