Kioscos de todo el país inician hoy un paro general de 72 horas en el sistema de recarga de las tarjetas Sube, reclamando un incremento en la rentabilidad por el cobro de las tarjetas y que se modifique la ley que prohíbe el cobro adicional por la recarga.
En el Valle Central de Catamarca, algunos propietarios adherirán a la medida, mientras que otros analizarán la adhesión para recién decidir si lo hacen o no.
La Cámara de Kiosqueros Unidos (CKU), que nuclea a más de 12 mil negocios en el país, es la que convoca a la medida a nivel nacional.
Ante la posible falta de puntos para recarga de crédito y compra de tarjetas, la dirección de Transporte de la provincia implementará un plan de contingencia. Tras haber dialogado con propietarios de locales céntricos y algunos de Valle Viejo, acordaron que no suspenderán el servicio.
Guillermo Matterson, director de Transporte comentó al respecto que «ante estas circunstancias, lo que hemos hecho para que esta situación no afecte a los usuarios, fue hablar y ponernos de acuerdo con algunos comerciantes, con los que más contacto tenemos y pedirles que no dejen de hacer las recargas”.
En la misma línea, señaló que «en la Terminal de ómnibus la venta y recarga va a ser normal, al igual que en los kioscos del centro, los principales puntos. En Valle Viejo también va a haber”.
Ayer, los vendedores recibieron en los comprobantes de la transacción un mensaje de Nación Servicios, el cual señalaba que aquellos comercios que adhieran a la medida serán suspendidos de manera permanente de la provisión de la venta de plásticos y recarga de saldo.
El reclamo de los dueños de kioscos obedece, según informaron desde la CKU, a que «cuando comenzó el sistema, el Estado nos pagaba el 1 por ciento, nos debitaba los insumos, nos atendían ante cualquier inconveniente. Con el pasar del tiempo, se dejó estar todo, se dejó al libre albedrío el sistema de transporte y hoy en día nos pagan el 0,20%. Por cada 100 pesos que cargamos, la ganancia bruta que tenemos es de 20 centavos”.
Analizan la adhesión
En un recorrido realizado ayer por este diario en kioscos de la ciudad, la mayoría no había determinado la adhesión a la medida de fuerza. La gran mayoría considera justo el reclamo por una mayor rentabilidad del servicio y que se permita el cobro del adicional por el mismo.
Uno de los comerciantes dijo que «la verdad es que no sabemos bien qué vamos a hacer, creemos que si hay una adhesión importante nosotros también lo vamos a hacer. En el caso de que no sea mucha, vamos a vender normalmente”.
Otro de los vendedores expresó que «estamos al tanto, pero si nos suspenden la venta se nos complica. No vamos a adherir porque también sería afectar al usuario”.
Hoy, será una jornada clave ya que la adhesión de los kioscos determinará el servicio para el resto de los días.


