La Dirección de Antropología de la Provincia procedió al resguardo de las vasijas indígenas halladas días atrás, en el departamento Paclín, apreciándose, en principio, que pertenecen a la denominada Cultura Aguada y se trataría de urnas funerarias para niños, con una antigüedad estimada en aproximadamente mil años.
Son dos objetos encontrados enterrados a escasa profundidad, que serán restaurados y registrados por el organismo provincial, efectuándose en forma paralela un estudio pormenorizado, con la finalidad de determinar con una mayor exactitud su origen y principales características.
La arqueóloga Claudia Yapura, responsable del organismo que depende del Ministerio de Cultura y Turismo, explicó que estos elementos aborígenes descubiertos en la jurisdicción de Las Higueras (a sesenta kilómetros de la Capital) se encuentran  en calidad de resguardo por parte del Estado provincial.
“En primer lugar, se dispondrá la limpieza correspondiente y las piezas procederán a ser registradas, restauradas y conservadas para que, en el futuro, sean reintegradas al municipio para su correspondiente exhibición en un espacio adecuado para tal fin”, explicó la funcionaria.
De acuerdo a las primeras evaluaciones, se pudo establecer que estas piezas se encuadran en el marco del Período Medio, correspondiente al cuadro cronológico establecido para el Norte Argentino, más específicamente a la Cultura Aguada (también conocida como Aguada tricolor o Alumbrera tricolor debido a la presencia en las cerámicas de las tonalidades roja, blanca y negra). Responden a objetos con características típicas de Catamarca, más precisamente a la zona de Ambato e incluso con presencia en el departamento de Belén.
Esto determinaría que su antigüedad oscile en mil años, mientras que la existencia de huesos humanos en su interior permite intuir, además, que se tratan de urnas con utilidad funeraria destinadas a niños. No obstante y a través de los laboratorios de Bioantropología y de Conservación que posee el organismo estatal, se posibilitará a instrumentar estudios específicos, para acceder a una información con mayor detalle sobre sus particularidades.
“La presencia de la Dirección de Antropología en el lugar de descubrimiento permitió acceder a las piezas para su resguardo, estudio y conservación, debido a que una de ellas sufrió algunos daños al momento de su hallazgo. Sin embargo, la idea es materializar un trabajo de restauración para el correspondiente remontaje de las piezas”, sostuvo Yapura al tiempo que aseguró que estos objetos serán incluidos en un registro nacional de bienes arqueológicos.