El gobierno de Mauricio Macri quiere modificar el cálculo para ajustar las jubilaciones. Busca que vaya en consonancia con la suba de precios que, según Cambiemos, irá decreciendo en los próximos años.

No obstante, la canasta de consumo de los jubilados es más cara que la general por las medicaciones que requieren muchos abuelos, entre otros recursos. Sobrepasa en un 15% el IPC oficial.

La propuesta oficial es una formula de movilidad con una indexación que será más baja que la actual al utilizar el índice de precios general, pero la cesta de consumo de los jubilados es más cara.

El perjuicio será entonces por partida doble: el aumento de las jubilaciones será más bajo y por un coeficiente de ajuste que las hará retroceder aún más en poder adquisitivo.

Los investigadores del Centro de Economía Política Argentina realizaron una estimación de la evolución de los recursos tributarios, variación de salarios (según Ripte) y del IPC-Indec, manteniendo estable la cantidad de beneficiarios en el sistema previsional, para concluir que la jubilación mínima perdería unos 900 pesos por mes en 2018 con el esquema de indexación por inflación.

La caída nominal de los haberes sería de 9 a 13 por ciento el año próximo, según esos especialistas. La pérdida anual alcanzaría por lo menos a casi 11 mil pesos para quienes cobran la mínima, incluyendo el aguinaldo.